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SigloXV

Incas

Incas Ubicación geográfica:

La región andina del perú comprende tres regiones: la costa, la sierra, formada por cordilleras, valles y mesetas de los andes. Y la montaña que comprende las selvas tropicales del este del país.

En la costa y en los valles fértiles y húmedos de la sierra habitaron diferentes pueblos que finalmente fueros sometidos por los incas. Esas zonas son propicias para el cultivo del maíz, la papa, la coca, y la quinua, elementos que los diferencia de los aztecas.

La tierra y el clima siempre han desempeñado un papel muy importante en el tipo e vida que llevan los pueblos y en la manera particular de organizar sus actividades.

Perú, el centro del imperio incaico, es un país en el cual tanto el clima como el paisaje son completamente diferentes en lo que va de la costa a las montañas.

Las tierras cercanas a la costa son un desierto seco. En el norte, las plantas solo florecen por un corto periodo de tiempo. Sin embargo, cruzando el desierto, muchos pequeños ríos que brotan de la cordillera de los andes atraviesan los fértiles valles.

Origen e Historia

Los incas eran originalmente una pequeña y belicosa tribu que habitaba la región al sur de las tierras altas de la cordillera central en Perú. En torno a 1100 d. C. comenzaban a desplazarse hacia el valle de Cuzco, donde durante casi 300 años llevaron a cabo incursiones, y allí donde fue posible, impusieron tributos sobre pueblos vecinos. Hasta mediados del siglo XV, los Incas no llevaron a cabo ninguna gran expansión o consolidación política. Su avance territorial más importante antes de esa fecha consistió en una penetración de 32 Km. Al sur de Cuzco.

La expansión territorial se inicio realmente con el octavo monarca, Viracocha Inca, que vivió a principios del siglo XV y que, en 1437, amplio el imperio en unos 40 Km. Mas allá del territorio de Cuzco. Después de esto, durante un periodo de 30 años, dos personajes notables ampliaron y unificaron el territorio. El primero fue el hijo de Viracocha, Pachacutec Inca Yupanqui. El segundo fue el igualmente capacitado Tupac Inca Yupanqui, hijo de Pachacutec. El imperio, alcanzó su mayor extensión con el hijo de Topa, Huayna capac. Hacia 1525 el territorio bajo control inca se extendía por la zona más meridional del la actual Colombia, Ecuador, por Perú y Bolivia y por zonas del norte de Argentina y Chile, abarcando un área de mas de 3500 Km. de norte a sur y de 805 Km. de este a oeste.

La muerte de Huayna Capac en 1525, antes de que pudiera designar a su sucesor, provocó la división del imperio. Sus dos hijos los hermanastros Huascar y Atahualpa, aspiraban al trono. La consiguiente y encarnizada lucha de ambos, que finalizo en 1532, con la captura de Huascar, debilitaron seriamente al imperio. En este Critico momento el conquistador español Francisco Pizarro desembarco en la costa con una fuerza de unos 180 hombres dotados de armas de fuego. Pizarro, apoyado por distintos grupos de indígenas descontentos por la dominación inca, logro controlar el imperio haciendo prisionero a su jefe, Atahualpa dio la orden de ejecutar a su antiguo rival, lo que seria una de las causas de su propia condena en el proceso al que lo sometieron los Españoles un año después. El 29 de Agosto de 1533, todavía se estaba acumulando un enorme deposito de ornamentos de oro procedentes de todos los rincones del imperio Pizarro ejecuto al garrote vil a Atahualpa.

Ese mismo año los Españoles ocuparon Cuzco y permitieron a Manco Capac II, un hermano de Huascar, acceder al trono. Algunos años mas tarde, Manco dirigió una revuelta contra los Españoles. Fue derrotado, obligado a buscar refugio en las montañas y asesinado. En aquella época el imperio se desintegraba muy rápidamente. Él último pretendiente al trono fue Tupac Amaru I, hijo menor de Manco Capac II y descendiente por línea masculina, que fue decapitado en 1572 por orden del virrey Francisco de Toledo.

Costumbres:
La vida del emperador

Cuando un nuevo emperador comenzaba su reinado, se celebraba una gran ceremonia publica en la cual el monarca se colocaba una vincha que señalaba su nuevo rango. Esta vincha tenia unos 10 cm de ancho y estaba profusamente adornada con canutillos de oro y borlas rojas; además se le agregaban dos plumas de algún pájaro exótico.

Las vestimentas y adornos del emperador seguían la misma línea de los que usaba el resto de la población, pero la diferencia consistía en que eran más ricas y refinadas, las ropas las confeccionaban exclusivamente para él las "mujeres escogidas". Los adornos de oro que usaba el monarca en las orejas eran más grandes y de mejor calidad que los que llevaban otros nobles.

El monarca visitaba todos los puntos del imperio tan frecuentemente como podía. Se construían unas casas especiales a lo largo del camino por donde el debería pasar, de modo que tuviera lugares cómodos para hospedarse. Al igual que su pueblo, el monarca dormía en el suelo, pero sobre un acolchado de algodón y cubierto con mantas de excelente calidad.

Cuando moría el emperador, alguna de sus esposas y sirvientes se ofrecían para seguir a su señor al otro mundo. Entonces se celebraba una fiesta, se bebía en abundancia y luego se los estrangulaba. El cuerpo del emperador recibía un tratamiento especial para su preservación, y después era envuelto en cuidadosamente en finas telas. La "momia" era cuidada y servida del mismo modo y con el mismo respeto que si se tratara de una persona viva.

Una vez por año, en el Gran Festival del Sol, se realizaba una procesión en la cual se acarreaban las momias de todos lo emperadores.

La vida del Puric

La vestimenta de los incas era muy sencilla: las mujeres usaban un vestido largo, atado a la cintura por una faja, un manto que se echaba sobre los hombros y sandalias u ojotas. Los hombres vestían un taparrabo, una túnica sin mangas llamada uncu, y un manto y sandalias similares a los de las mujeres.

Los niños incas eran educados según el papel que habrían de jugar en la sociedad cuando fuesen adultos. A los varones, al cumplir los 14 años se les ponía por primera vez el taparrabo. Esta ceremonia era muy especial entre los nobles pues ese día se organizaba una peregrinación al valle de Cuzco, los sacerdotes sacrificaban llamas y embadurnaban la cara del homenajeado con sangre del mismo animal. Luego se vestía al muchacho como un guerrero y se le hacia jurar fidelidad al Inca. A partir de ese momento educación se orientaba según él puesto que le estaba otorgado: como administrativo, como sacerdote o como guerrero.

Por su parte, la entrada a la pubertad de las niñas era acompañada de una ceremonia llamada el "peinado de cabello", en la cual también recibían un nombre permanente.

Las mujeres casi siempre dependían de los hombres, salvo cuando, como viudas, encabezaban una familia. Una peculiar institución al respecto era la de las acllas o mujeres escogidas. Agentes imperiales las seleccionaban en todas las clases de sociales, desde muy niñas, por su mayor vivacidad o belleza; incluso miembros de la aristocracia entraban en este numero. La idea era que iban a ser dedicadas a los dioses, y de hecho se las recluía en grandes edificios. En el "convento" aprendían a hilar y tejer, y también a cocinar con delicadeza. Dentro de esos edificios había categorías, y por cierto las mujeres de origen noble recibían mejor trato que las otras. Podía llegar a haber mil o dos mil reclusas en este tipo de instituciones, especialmente la del Cuzco, que estaba sobre la plaza principal y tenia un gran prestigio.

El inca usaba las acllahuasis como reserva de mujeres para ofrecer en matrimonio a curacas locales, y a veces hasta enemigos con quien transar una paz. La mayor parte de las reclusas, después de varios años, terminaban sus días de esta manera. Otras, quedaban en el monasterio como mamaconas, fieles a su virginidad y dedicadas a instruir a las mas jóvenes. Cuando se derrumbo el imperio muchas se fugaron.

La vida en el campo:
Cultivos y rebaños

El maíz y la papa eran los cultivos importantes, aunque además se cultivaban muchas y muy variadas clases de vegetales. También era importante el cultivo del algodón y del zapallo.

Como los campos de las faldas de las montañas estaban a diferentes niveles, un mismo campesino podía sembrar una gran cantidad de granos y vegetales. Por ejemplo, frutas en las terrazas más bajas, donde el clima es más cálido; maíz en las del medio y papas en las mas altas y frías.

En los altos prados de las montañas pastaban las llamas y las alpacas. Además de estos animales, los incas domesticaban y cuidaban otros tres: los perros, que se utilizaban para cazar; los patos y los conejillos de indias, estos se criaban para comerlos.

El año del agricultor

El año del agricultor comenzaba en agosto. Para esa oportunidad, se celebraba un gran festival en el cual los campesinos bebían chicha, bebida hecha con maíz fermentado. Los hombres y sus esposas trabajaban juntos, comenzando por los campos pertenecientes a los dioses, continuando con los del emperador y finalizando con los propios. La primera tarea consistía en preparar la tierra. Para fertilizarla, los campesinos utilizaban abonos; entre estos los más importantes eran el estiércol de llama y el guano.

Una vez sembradas las diversas semillas, se iniciaba para los agricultores un periodo de ansiedad que finalizaba con la llegada de las lluvias; tan pronto como aparecían las primeras plantillas, tenían que comenzar a arrancar las hierbas inútiles que crecían junto con los cultivos, y regar; la primera de estas dos tareas la realizaban las mujeres y para ello utilizaban azadas con hojas de bronce. Estas tareas las llevaban a cabo diariamente, hasta que llegaba el mes de diciembre cuando comenzaba la estación de las lluvias y ya podrían sembrarse las plantas de coca.

La coca contiene una importante droga que utilizaban los médicos y también los sacerdotes.

Si la estación de las lluvias se retrasaba, los campesinos se vestían con ropas de luto y lloraban. Así le rogaban al dios del trueno que usara su onda para romper el jarro donde estaban encerradas las lluvias, de modo que se derramaran sobre la sedienta tierra. Además, ataban a las llamas negras y a los perros negros, y los mantenían hambrientos y con sed, con la esperanza que los dioses se conmovieran con sus tristes lamentos.

Cuanto más cercano estaba el tiempo de la cosecha, tanto mas se inquietaban los agricultores temerosos de que robaran sus cultivos o los destruyeran los pájaros y otros animales. Entonces enviaban a algunos de sus hombres o mujeres, a cuidar los campos, armados con hondas y cascabeles para ahuyentar a cualquier indeseable intruso que se presentara. En el caso de que los campos estuvieran lejos de sus casas, construían unas chozas como puestos de vigilancia.

La cosecha no se consideraba completa hasta Junio, mes en que se recolectaban las papas. Tanto las papas como el maíz se dejaban secar para su mejor conservación. Luego se los guardaba con mucho cuidado en los depósitos de los dioses, en los del emperador y en las casas de los campesinos.



Actividades económicas

Agricultura: La agricultura fue la base de sus instituciones políticas y se fundaba principios verdaderamente científicos que les permitieron la alianza de la pequeña propiedad y el estado productor. El territorio estaba dividido en tres partes: una para el sol, otra para el Inca o soberano y la tercera para el pueblo; las dos primeras se trabajaban colectivamente y sus productos se dedicaban al sostenimiento del culto y de los sacerdotes, los gastos del imperio y de su soberano; la tercera consistía el ayllu y se dividía en parcelas proporcionadas al numero de miembro de cada familia; a cada matrimonio se le daba la cantidad de tierra que se creía suficiente para su mantenimiento, por cada hijo varón se aumentaba un tanto y mitad por cada hija mujer; las tierras de los ancianos, las viudas, los enfermos y los soldados en servicio eran cultivadas también colectivamente. El Inca mismo daba el ejemplo del trabajo en un día especial y rompía la tierra con una especie de arado de oro.

Se cultivaban el maíz, la papa, la quinua y el trigo inca.

Caza y Pesca. Sus armas eran la honda, la macana y la boleadora. La cacería de la vicuña estaba reglamentada; La vicuña es un poco más pequeña y su vellón más corto que la llama. No era permitido cazarla sino una vez al año y en el mismo sitio. Armados con palos y lanzas formaban miles de cazadores un circulo inmenso que iba estrechando hasta recoger a todos los animales en una llanura; allí mataban a los machos, les sacaban las pieles y la carne era cortada en tajadas muy delgadas. Las vicuñas eran esquiladas y la lana era depositada en los almacenes reales, de donde las más finas se destinaban para los vestidos del inca y la otra se repartía al pueblo.

La pesca era practicada en las costas y en el lago Titicaca, en balsas que eran usadas desde mucho tiempo atrás en esa región y a las cuales llamaban "caballitos".

Domesticación de animales: los incas criaban llamas, alpacas, conejillos de indias, perros y patos.

La llama era animal de carga y les proporcionaba además de carne y lana. La estructura de su estomago le permite pasarse sin beber durante semanas enteras. Su defensa de quien la importuna es escupirle en la cara el estiércol que tiene almacenado; es un animal muy manso y un niño puede conducirlo a donde quiera.

La alpaca no se usa para carga sino para carne, lana y telas magnificas.

Industrias. La textilería, la metalúrgica y la alfareria fueron las principales artes industriales de los incas.

Los tejidos, por su calidad y diseño, son los mejores de América. De la lana hacían los mantos regios, alfombras y colgaduras para los palacios y los templos, le daban el brillo de la seda y colores superiores a los que hasta entonces se conocían en Europa. Las "camisetas" de lana eran adornadas con oro y, piedras preciosas y plumas; los españoles dieron ese nombre a la túnica larga y sin mangas que fue típica de los incas. También empleaban la fibra del maguey y el algodón, que crecían en abundancia en la costa. La lana y el algodón de los almacenes reales eran repartidos a las familias según sus necesidades; se confiaba a las mujeres el hilado y el tejido; cuando la familia estaba provista, se trabajaba para el inca según distribución hecha por oficiales reales que inspeccionaban la labor, pues con excepción de los enfermos e inválidos todos los súbditos del imperio, hombres y mujeres, debían trabajar dentro de un plan dirigido por el estado.

Los dos telares que usaron fueron el verticales o de dos postes hincados en el suelo, y el horizontal que tuvo gran uso en todo el continente.

Cerámica. Los incas eran también muy hábiles ceramistas; No obstante, algunos especialistas en la materia sostienen que la cerámica incaica no fue tan espléndida como la que hacían los primeros pueblos que habitaron la región andina.

Los alfareros mezclaban la arcilla con arena o con conchillas trituradas. Como desconocían la rueda del alfarero, armaban cada vasija con rollos de arcilla. Luego emparejaban y alisaban las paredes de la vasija primorosamente.

Solían moldear recipientes con formas humanas o animales. Por lo general, los dibujos de las vasijas eran pintados, pero también se grababan en la arcilla, simplemente con una uña, o con una varilla. Por ultimo, el cacharro se horneaba.

Metales. Todas las minas pertenecían al emperador, y el metal que de ellas procedía se guardaba con mucho celo. El oro y la plata se enviaban directamente al Cuzco, y si alguien era sorprendido dejando la ciudad con estos metales, era severamente castigado.

Artesanos muy expertos hacían objetos de oro, platino y cobre, y sabían también que mezclando el cobre con el estaño se obtenía el bronce. Los incas no conocían el hierro. La mayoría de los objetos que fabricaban tenían fines ornamentales y no utilitarios; hacían joyas de oro, figuras de llamas y mascaras para las momias. Eran muy pocos los utensilios que se fabricaban con metal. Uno de los métodos empleados para trabajar el oro, la plata y el cobre consistía en martillar el metal hasta obtener finas laminas; Luego se las modelaba, sin emplear el calor.

Otra técnica se lograba vaciando el metal fundido en moldes. Los hornos se encendían con leña, pero la madera escaseaba y era muy valiosa en casi toda la región andina. Siempre que fuera posible, los hornos se construían en la pendiente de una colina, donde una constante corriente de aire mantenía vivo el fuego y permitía que se alcanzara la alta temperatura necesaria para fundir los metales.

Comercio. Los incas no formaban un pueblo mercantil, ni sabían lo que era el dinero. Para los cambios de productos con los países vecinos se celebraban ferias en los confines del imperio.

Escritura y literatura

Los incas no tuvieron escritura propiamente dicha. Su manera de escribir era el quipu, conjunto de cuerdas, unas largas principales, de las cuales colgaban otras más pequeñas; La combinación de nudos, tamaños y colores les servían para guardar memoria de ciertos hechos. Quipu significa nudo y se empleaba para los cálculos aritméticos. Los encargados de elaborar e interpretar los quipus se llamaban quipucamayos.

En las provincias había cronistas encargados de consignar hechos importantes, que se transmitían por relación oral con la ayuda de los quipus para ordenación de los sucesos. De todos modos estaba muy lejos de poseer la escritura jeroglífica y pictórica de los aztecas.

También tenían haravecs, poetas y en sentido literal inventores, que componían canciones para las fiestas reales, especialmente para ser cantadas en las comidas.









Calendario

El calendario incaico se basaba en los cambios de las estaciones y en los movimientos de las estrellas.

El emperador Pachacuti hizo construir unas torres en las colinas que rodeaban el Cuzco para que la gente, observando la altura del sol entre las torres, supiera cual era el tiempo correcto para sembrar su cultivo.

Para los campesinos el año comenzaba con la siembra, pero según el calendario oficial, el año se iniciaba el 21 de Diciembre, día en que se celebraba uno de los grandes festivales dedicados al sol.



Importancia utilitaria y ceremonial de los tejidos

Además de sus fines utilitarios de vestimenta y abrigo, los tejidos cumplían en esta sociedad un papel muy destacado como objeto de prestigio social y usos litúrgicos. La ropa era considerada como el mejor de los regalos: los soldados que se habían distinguido en las campañas recibían ropas de abrigo, así como también los funcionarios y los hijos de los curacas que vivían como rehenes en Cuzco. Los vestidos tenían también un significado mágico: creían poder matar o engañar al enemigo robando su ropa y vistiendo con ella una figura que se colgaba. En cada pueblo vencido le Inca se presentaba con los trajes que usaban los naturales (cosa de gran placer para ellos). Los tejidos finos eran para los incas el equivalente del oro para los españoles. En las negociaciones diplomáticas y militares se intercambiaban ropas y géneros diversos. Se vestían ricamente a los huesos de los antepasados y se hacían ofendas quemando telas y vestidos ante los dioses (a diferencia de otros pueblos andinos, había pocos sacrificios humanos entre los incas, en general se sacrificaban llamas y se ofrendaban tejidos, flores, y hojas de coca, quemándolas o arrojándolas al río. Atroz excepción era el sacrificio de 200 niños, que eran estrangulados, después de ser adormecidos, durante la consagración del nuevo Inca, y el sacrificio de doncellas para pedir lluvias). Los tejidos con plumas de colores estaban reservados para os soldados, en tanto a los jóvenes de las familias nobles se los vestían con "camisetas tejidas con hilos de oro y plata y plumas tornasol", en las ceremonias de iniciación.

Arte

Las facultades artísticas de los peruanos se manifestaron principalmente en la orfebrería, en la cerámica y en el tejido. Algunas veces se valieron de pinturas para recordar los hecho pasados, pero en su forma muy rudimentaria.

No cultivaron la escultura y muy poco el modelado y el relieve.

Arquitectura. Sencillez, simetría y solidez eran las notas características en la arqiu8tectura peruana; no conocían el arco ni la columna, los tachos eran de madera o de paja y su construcción primitiva no correspondía al avance que denotan los muros.

Tanto como los diestros albañiles que trabajan en las grandes obras publicas, eran artesanos que se dedicaban exclusivamente a su tarea, para lo cual recibían una subvención del estado. Los arquitectos no utilizaban planos como los actuales, dibujados en papel, sino que hacían modelos de la obra en arcilla o piedra, que servían de guía para los trabajadores. Los edificios públicos se levantaban con el trabajo de todos aquellos que debían cumplir su mita, el impuesto de trabajo que le "pagaban" al emperador.

Estos hábiles artesanos contaban con muy pocos instrumentos. Probablemente usarían plomadas (una cuerda con un peso en uno de os extremos, que se utiliza para construir los muros en el ángulo correcto); además contarían con otros instrumentos para la verificación de los niveles y para medir los ángulos y las distancias. Solo usaban unas pocas herramientas, muy simples, hechas con madera, piedra y bronce; con esas herramientas cortaron y movieron colosales bloques de piedras, algunos de los cuales pesaban 100 toneladas o más. Cada uno de esos enormes bloques eran cortados en la cantera y luego llevados al sitio donde se iniciaría la construcción.

Entonces, un gran numera de hombres muy bien organizados, valiéndose de sogas, rodillos de madera y rampas. Luego los cortaban hasta lograr que encajaran perfectamente en os lugares correspondientes. Después emparejaban las superficies, pero no las decoraban.

No utilizan ningún tipo de mezcla o argamasa para unir los bloques unos con otros; sin embargo, conseguían que encajaran en su lugar con tanta precisión, que ni siquiera la delgada hoja de un cuchillo podía penetrar entra bloque y bloque. Los edificios incaicos que deliberadamente no fueron destruidos por los españoles, aun subsisten a pesar de los terremotos que suelen propagar temblores en toda la región.

La poca elegancia exterior de los palacios era compensada por el lujo interior, resplandecientes de oro y telas muy finas. El templo del sol era notable por una cinta de oro y un palmo y medio de ancho que rodeaba toda la parte exterior del edificio, por sus puertas chapadas de oro, por un jardín en el que habían plantas de oro y por la profusión de oro en vasos y ornamentos.

Generalmente se construían casas de un solo piso, con gruesos muros de pórfido o granito muy resistente; no se comunicaban las habitaciones unas con otras y todas daban a un patio común.

En las ciudades y aldeas, los edificios públicos más importantes y los templos se construían al rededor de una plaza central, y de ella partían las demás edificaciones alineándose a lo largo de calles muy angostas; luego se llegaba a los suburbios, donde se levantaban las casas del pueblo. Los suministros de agua, tanto en los pueblos como en las ciudades estaban organizados con mucho esmero. El agua corría por canales cubiertos revestidos con piedras e iba desde los arroyos más cercanos hasta las casas de cada poblado. Los palacios del emperador eran muy grandes, con muchas habitaciones que se agrupaban al rededor del patio. En el Cuzco se construía un palacio para cada emperador, pero además había un gran numero de palacios reales diseminados por el imperio.

Transportes y medios de comunicación dentro del imperio inca

Las rutas eran largas y rectas; por lo común estaban pavimentadas o bien empedradas. Estas redes caminares llegaban hasta los limites del imperio. En los desiertos, el camino se marcaba solo con postes. En las regiones altas, los caminos subían y bajaban constantemente por las laderas de las montañas, en algunos tramos demasiado empinados, se construían escalones para ser el paso más fácil. En los valles se levantaban muros bordeando las rutas y se acostumbraban a decorarlos con pinturas.

Ni los ríos ni los pantanos constituían un obstáculo; para cruzarlos se construían puentes y terraplenes. Prosiguiendo de esta manera con el trazado de la ruta. En cambio, las hondonas profundas representaban mayores dificultades por lo cual los incas idearon unos puentes colgantes que fabricaban con sogas o fibras vegetales previamente retorcidas. Tres o cuatro sogas gruesas unidas y cubiertas con esteras y barro formaban una plataforma sobre la cual tanto los hombres como las llamas podían caminar perfectamente.

Los costados del puente también se hacían con sogas y servían de pasamanos. Las personas que vivían en las cercanías de los puentes estaban encargadas de mantenerlos en buen estado y repararlos toda vez que fuera necesario, de modo que las comunicaciones no se interrumpieran.

Los tambos o casas de reposo, se construían a lo largo de los caminos, a una distancia, uno de otro, de un día de viaje. Se edificaban por orden del estado para aquellos viajaban en misión oficial. Otros tambos, más lujosos, se levantaban para uso exclusivo del emperador. El estado también construía unos almacenes especiales, cercanos a los tambos, con provisiones suficientes como para un ejercito de 25000 hombres.

A ambos lados del camino y a una distancia de 1Km.½ Entre cada uno, se instalaban unos pequeños refugios para el relevo de los mensajeros.

Las cargas las transportaban los hombres sobre sus espaldas, o bien sobre el lomo de las llamas, el único animal disponible. Los pueblos de los Andes no habían inventado la rueda, de manera que no contaban con carros, en realidad, tampoco tenían animales de tiro que pudieran arrastrar carros.

Las llamas constituían el único medio de transporte. Estos animales son bastante lentos, por lo tanto sol hacían unos 15 a 20Km. en el día, llevando una carga de hasta 45Kg.

Unos ocho hombres se encargaban de llevar una manada de mas o menos 100 llamas. La gente común debía obtener un permiso del gobierno para poder viajar por los caminos.

Todos excepto los nobles, tenían que caminar para ir de un lado a otro, ya que podían viajar en el lomo de las llamas.

Las mercancías se transportaban de un extremo al otro del imperio; los funcionarios de una región canjeaban los productos de su zona por los de otra. El estado se encargaba de movilizar las mercancías a través de los caminos y de repartirlas entre los pobladores. Pero de todos modos se permitía una especie de comercio privado. Como los Incas no usaban monedas practicaban el trueque.

Los incas navegaban en unos botes que fabricaban con manojos de totoras y a veces colocaban velas que fabricaban con esteras. En la costa norte se usaba una madera muy liviana, llamada balsa, con la cual se construían unas embarcaciones de forma alargada.

Estas "balsas" contaban con mástiles y velas y algunas eran suficientemente grandes como para llevar 50 hombres y navegar a través de grandes distancias.

Conocimientos Científicos

El nivel intelectual de los Incas fue inferior al de los Mayas y Aztecas. Los especialistas o sabios alcanzaron algunos conocimientos notables de matemáticas y astronomía.

Matemáticas. Poseían en cambio un sistema de pesos y balanzas de plata, medidas de longitud de superficies y de volumen arregladas con la mayor exactitud, de las cuales se han descubierto algunos ejemplares en los sepulcros.

Además de eso se tenían el sistema de numeración decimal, pues contaban por chunca (decenas), pachac (centena), huaranca (millar), humu (millón); chunca huaranca es diez mil, de 1 a 10 contaban: huc(1), izcay(2), quinza(3), tahua(4), picha(5), zocta(6), canchiz(7), pusac(8), izcum(9), chunca(10).

Astronomía. Dividían el año en 12 meses lunares con sus nombres y festivales propios, y para los días que sobraban establecían rectificaciones por medio de observaciones solares hechas en columnas de piedra colocadas en los alrededores de Cuzco; por esas columnas determinaban los solsticios de verano y de invierno. Por medio de una columna colocada en el centro del circulo y atravesado por un diámetro de oriente a occidente determinaban los equinoccios. Tanto los solsticios como los equinoccios eran objeto de fiestas y ritos religiosos; el solsticio de invierno marcaba el principio del año. El inca solemnemente vestido encendía el fuego sagrado por medio de un espejo metálico que reflejaba los rayos solares en un copo de algodón preparado por las vírgenes del sol. De todos modos los conocimientos astronómicos de los incas eran inferiores a los de los aztecas y mayas.

Medicina. Los incas creían que la mayoría de las enfermedades eran enviadas por los dioses como castigo por sus pecados.

Las practicas medicas eran unas de las tareas que correspondían a los sacerdotes. Sus tratamientos incluían practicas mágicas, oraciones, ayuno, sacrificios y medicamentos.

Los remedios se preparaban generalmente con plantas. Algunos eran muy efectivos. Los incas no conocían las propiedades químicas de los elementos que utilizaban; cuando un medicamento curaba pensaban que tenia propiedades mágicas.

Los antiguos pueblos de la región andina eran excelentes cirujanos. Una de las operaciones más comunes que realizaban y una de las que requería mayor habilidad medica, era la trapacion, que consiste en hacer un agujero en el cráneo.

Se efectuaba para aliviar al cerebro de una compresión causada por una fractura en el cráneo.

El hueso que se dañaba se quitaba. Las lesiones en la cabeza eran muy comunes en un pueblo guerrero que peleaba con garrotes y hondas. Para diminuir el dolor, los médicos daban a sus pacientes chicha o coca antes de operarlos.

Si fracasaban todos los remedios y el paciente moría, se procedía a quitarle los órganos internos y a secar completamente el cuerpo. Luego se lo vendaba con muchas capas de tela en posición de sentado, con el mentón en las rodillas.

El cuerpo así preparado se conoce con el nombre de momia. En el rostro de la momia de un emperador o de un noble se colocaba una mascara de oro.

Los incas creían que los espíritus de aquellos que habían sido buenos durante su vida en la tierra se unirían siempre con el dios Sol. Pero los espíritus de los nobles, sin duda alguna, se unían con el Sol, hubieran sido malos o buenos; en su reino, ellos disfrutarían una vida placentera, con muchas fiestas y sin trabajos duros. En cambio, los malos irían a un mundo tenebroso y subterráneo, donde siempre hacia frío y solamente había piedras para comer.

Mientras tanto, los parientes de los muertos se vestían de negro y las mujeres se cortaban el pelo. Luego se celebraba una fiesta funeraria. Las momias eran colocadas dentro de las tumbas de piedra y rodeadas de ofrendas de alimentos, utensilios y adornos personales. Se tenia mucho cuidado en colocar todas las cosas que el muerto habría de necesitar para su vida en el otro mundo.

Este pueblo respetaba muchísimo a sus antepasados muertos y les rendía grandes honores. Obsequiaban a las momias con ofrendas regulares de variados alimentos y chicha.

Organización Política

Los incas crearon un extenso imperio unificado política y culturalmente. El régimen era totalitario pues el estado intervenía en todo, aun en asuntos personales como el matrimonio.

El gobierno era despótico y en cierto modo teocrático, pues como descendientes y representantes del sol, los emperadores eran jefes del orden sacerdotal. El mando se transmitía a los hijos. Funcionarios de todos los niveles actuaban como jueces; los casos más graves los juzgaban los administradores de mas alto rango y los casos de menor importancia, os funcionarios de categorías más bajas. Los castigos variaban no solo de acuerdo con el crimen, sino también de acuerdo a la razón por la cual se había cometido el delito.

Al pronunciar una sentencia, también se tomaba en cuenta la edad del criminal. Un delincuente joven sin ningún tipo de antecedentes, recibía un castigo mas leve que el que había transgredido las leyes anteriormente.

En lugar de pagar impuestos, el pueblo trabajaba para el estado. Este impuesto de trabajo se llama mita y los campesinos lo "pagaban" trabajando en las construcciones, en las minas, sirviendo al ejercito, o haciendo cualquier tarea que fuera necesaria.

El Inca, el emperador, tomo él titula de Sapa Inca, "él único emperador". Se creía que descendía del dios del Sol y que el mismo era un dios en la tierra, donde su palabra era ley.

El emperador gobernaba un vasto imperio con la ayuda de funcionarios, quienes formaban parte de la nobleza. Cuando un nuevo emperador comenzaba su reinado, se celebraba una gran ceremonia publica en la cual el monarca se colocaba una vincha que señalaba su nuevo rango. Esta vincha estaba adornada con canutillos de oro y borlas rojas; también le agregaban plumas de pájaros exóticos.

El monarca visitaba todos los puntos de su imperio tan frecuentemente como podía. Los emperadores incas fueros trece: -Manco Capac

-Sichi Roca

-Loque Yupanqui

-Mayta Capac

-Inca Roca

-Yahuar Huacac

-Viracocha Inca

-Pachacuti Inca Yupanqui (1438-1471)

-Topa Inca Yupanqui (1471-1493)

-Huayna Capac (1498-1525)

-Huascar (1525-1532)

-Atahualpa (1532-1533)

Las sucesiones no siempre eran sencillas o pacificas: a menudo quien llegaba al poder se afianzaba por métodos violentos. Cada inca tomo la costumbre de construir un nuevo palacio para sí, y de formar un linaje propio llamado panaca, y gozaban colectivamente de las propiedades que había reunido el difunto. El nuevo inca, al asumir era considerado pobre, pero a través del ejercicio del poder volvía a acumular numerosos bienes que formaban parte del patrimonio privado de su propia panaca.

Los incas se transformaron en miembros de una aristocracia, de la que se extraían los gobernantes y los secretores. Esta aristocracia practicaba la poligamia, incluso con funciones políticas de primer plano.

Para la administración territorial, el imperio se dividía en cuatro partes, que en conjunto formaban el Tahuanstisuyo (cuatro barrios):

El Chinchsuyo que abarcaba Ecuador y e norte del Perú.
El Antisuyo que se extendía al este hasta la cordillera.
El Constituyo que tomaba al oeste hasta la costa.
El collasuyo que abarcaba el sur de Perú, parte de Chile y una pequeña franja de la Argentina.
Estas regiones se dividían a su vez, en provincias (humanis) y cada humani en varias sayas, las cuales se componían de ayllus. Las provincias estaban al mando de un gobernador (tukuiricuk) perteneciente a la nobleza, con atribuciones judiciales y administrativas.

Organización Social

El ayllu era la célula social de los incas, como fueron los calpulli en los Aztecas. Estaba formado por familias que se creían emparentadas por un antepasado común y tenían una propiedad territorial común que el estado les otorgaba. El nombre ayllu se refiere al grupo de familias y al territorio que poseía. Los componentes de un ayllu vivían todos juntos, constituyendo una aldea, o bien un barrio propio dentro de una misma ciudad.

Una región donde se agrupaban varios ayllus formaba un gran grupo al; cual se lo denominaba saya, y dos o tres sayas constituían una provincia con su propia capital.

Las provincias formaban a su vez "cuatro cuartos" en los que se dividía el Imperio.

La organización familiar y social era puramente patriarcal, la herencia pertenecía al hijo mayor de la coya (primera esposa). A estos matrimonios dentro de la misma familia o tribu se le llama endogamocos y los que se efectúan con mujeres de distintas familias exogamicos. El matrimonio no tenia carácter religioso, sino que era regulado por el Estado.

En un día especial del año se reunían en las plazas de las ciudades o pueblos los hombres y mujeres que estaban en edad de contraer matrimonio; el Inca en la corte y en los demás sitios los curacas o cacique de las naciones conquistadas, hacían que se diesen las manos los pretendientes y los declaraba marido y mujer. El exceso de matrimonios endogáicos se atribuye a la degeneración de esta raza.

Los hijos de la familia real eran confinados a los amautas o maestros de la ciencia que los instruían en cuestiones militares y religiosas, las leyes del Imperio y en la interpretación de los quipus.

Nada de esto hacían con los hijos del pueblo, que del ayllu pasaban al dominio del estado, para que los dedicara al oficio en el que tuvieran especial aptitud.

El emperador estaba tan por encima de la gente común que ninguna mujer del pueblo merecía convertirse en su esposa. Esto condujo a la costumbre de que se casara con su propia hermana, quien recibía el nombre de coya. El monarca tenia el derecho de elegir a su heredero. Su elección recaía gralmente. en alguno de los hijos de la coya, pero no era necesario que sea el mayor sino él más hábil.

El soberano tenia derecha a elegir otras esposas entre las muchachas más bellas del pueblo; estas mujeres podrían llamarse "esposas secundarias".

El monarca visitaba todos los puntos de su Imperio tan frecuentemente como podía. Al igual que su pueblo, dormía en el pueblo pero sobre un acolchado de algodón y cubierto con mantas de excelente calidad.

Cuando el emperador moría, algunas de sus esposas y sirvientes se ofrecían a acompañarlo al otro mundo. Entonces, se celebraba una fiesta en donde se los estrangulaba. El cuerpo del emperador recibía un tratamiento especial para su preservación, y después era envuelto cuidadosamente en finas telas.

Entre los incas existió una verdadera estratificación social, debajo del inca estaban los nobles u "orejones" que contaban con un gran numero de privilegios y derechos. Gozaban de la comodidad de viajar en andas; en cuanto a sus vestimentas y adornos, eran de mejor calidad que los de la gente común. También se les permitía usar grandes adornos de oro en las orejas, no tenían que pagar impuestos y eran mantenidos por el gobierno. Cuando los jóvenes de la nobleza llegaban a la edad de 16 años, el inca les perforaba las orejas con una aguja de oro, hasta hacerles una abertura por donde pudiesen pasar con facilidad gruesos pendientes, de allí el nombre de orejones. Había un segundo grupo de nobles, los curacas, que eran los jefes de las tierras conquistadas. También estaban los sacerdotes que tenían gran influencia y predominio, y todos aquellos elevados a esa categoría por el emperador. Ante el monarca aun los más nobles vasallos debían presentarse descalzos.

A estas clases privilegiadas seguían todos los miembros adultos de la sociedad, el puric, sobre los cuales pesaban los impuestos y los trabajos de la comunidad; en esta clase social mayoritaria no había categorías superiores, todos eran iguales.

Los incas sabían que si trabajaban y hacían todo lo que de ellos se esperaba, el Estado siempre se preocuparía por ellos; además ocuparían un respetable lugar en su aldea o ciudad.

Existían otras clases inferiores de siervos personales, los yanaconas, que habiendo sido separados de su respectivo ayllu pasaban a depender directamente del soberano. Estos sirvientes especiales del emperador se seleccionaban entre los niños inteligentes y luego se los apartaba de sus aldeas. Mientras algunos se desempeñaban como criados o trabajaban en los templos, otros realizaban importantes tareas como supervisores. El joven que desempeñaba como tal estaba siempre junto a su amo y por lo general alcanzaba una posición de gran responsabilidad, contando desde luego con la plena confianza de su señor.

En el Imperio Inca no hubo esclavos en el sentido pleno de la palabra. Los que se acercaban a esa condición eran los pinas, hombres que no pertenecían a la comunidad, generalmente prisioneros de guerra, que estaban destinados al cuidado de los cocales en zonas insalubres

Los incas no esclavizaban a los vencidos, sino que les enseñaban su sistema horario; internando a unos en las poblaciones donde tenían asegurado su dominio e instalado en las tierras conquistadas colonias de vasallos fieles; el quechua era el idioma oficial que se imponía en los pueblos conquistados; los colonos que se transportaban de una parte a otra del imperio se llamaban mitimaes. Eran la fuente de control del Estado, allí reproducían sus ayllus y costumbres.

El campesino contaba de ciertas obligaciones. El trabajo colectivo de la tierra en los campos del inca y de los curacas, era una de ellas. Otra era la mita (en quechua "turno"). Consistía en un servicio personal y periódico por el cual individuos de 25 a 50 años debían cumplir al Estado en diferentes actividades. Los mitayos eran alimentados y recompensados por el inca o por el curaca. Cada familia debía aportar un tributo textil al inca. Consiste en hilar y tejer diversas indumentarias. El inca suministraba la materia prima y el tributario ponía la mano de obra.

El sistema aseguraba el mantenimiento de campesinos ancianos, enfermos, o viudas. En tiempo de escasez se distribuía a las comunidades las reservas de los graneros del Inca.

La propiedad privada de la tierra no existió entre los incas, da ahí que se haya clasificado de socialista su sistema; las tierras pertenecían al Inca, al culto y a los ayllus.

Algunas características de la sociedad incaica

Era un pueblo muy trabajador. La comunidad siempre estaba ocupada en trabajos comunitarios o estatales, cuando no en el motivo de sus propias tierras o el tejido de su ropa. Las mujeres cumplían una mita fundamental: la hechura de tejidos con la lana entregada por el estado (además de la propia que tejían para su familia). También se ocupaban de estaimportantísima industria andina, los viejos, los niños, hombres tullidos o jorobados. En resumen, el súbdito debía prestaciones de trabajo durante toda su vida. Las mujeres acompañaban a los maridos cuando debían cumplir la mita de cultivar las tierras del Estado o trabajar en las minas. También los acompañaban en la guerra "llevando a cuestas la comida de sus maridos, las ollas y aun algunas, la chicha"(bebida fermentada hecha con maíz).

En las clases altas se usaba mas la diversión que el trabajo.

Guerreros y guerra

Los incas conocían y utilizaban el arco, la flecha y la lanza, estas armas no ocupaban los primeros lugares en sus ejércitos. Al comenzar la batalla los guerreros incas atacaban empleando las hondas y boleadoras.

Después de este primer ataque, los incas iniciaban una pelea cuerpo a cuerpo. El arma mas importante era la maza, la cual consistía en una piedra pesada con un agujero en el medio, donde encajaba un palo. La espada incaica era muy pesada y de una madera sumamente dura. También usaban hachas de guerra.

Las armaduras utilizadas por los incas consistían simplemente en unas túnicas de algodón, muy gruesas y acolchadas. En la espalda se colgaban un escudo de madera. Llevaban, además, otros escudos pequeños, redondos o rectangulares. Para protegerse la cabeza usaban un yelmo de madera o caña.

El emperador mismo solía conducir al ejercito en la batalla. Los generales y oficiales pertenecían altos rangos en la nobleza.

Los soldados estaban divididos en dos campañas, cada una de las cuales llevaba su propia estandarte.

Los sacerdotes viajaban con él ejercito; su función era rezar, hacer sacrificios y tratar de debilitar al enemigo mediante practicas mágicas.

Los ejércitos estaban formados en su mayor parte por campesinos obligados al servicio. Los altos jefes eran siempre miembros de las panacas nobles de Cuzco, o aliados de importancia, ligados con vínculos de familia.

Los soldados que se distinguían en la lucha demostrando su valentía recibían recompensas. Los soldados comunes eran premiados con objetos de metal, medallas o vestidos.

Una vez que la batalla había terminado, los jefes enemigos derrotados solo eran ejecutados si rehusaban aceptar la soberanía de los incas. Algunos eran sacrificados, pero en su mayoría, los pueblos conquistados pasaban a formar parte del imperio.

Los pueblos conquistados debían hablar la lengua de los incas, adorar a sus dioses y, en suma, vivir como ellos. Los funcionarios incas hacían un cuidadoso estudio de toda la zona conquistada.













RELIGION INCA

Fue la inca ante todo una región estatal y teocrática que presentaba al emperador como hijo del sol, pero que, con sagaz visión política, supo incorporar los dioses en las creencias de los pueblos conquistados.

Panteón Inca. El dios Sol, Inti, estaba considerado como el progenitor de la nobleza inca, que lo llamaba "padre". En torno a inti se ordenaban los cultos rituales y a el se dedicaron los principales templos. El emperador Pachacútec, muerto en 1417, nombro, deidad suprema del imperio a Viracocha, que remplazó así al dios sol. Viracocha, estaba considerado en los mitos y leyendas como el creador de la tierra, de los hombres y de los animales, y al mismo tiempo como dios un héroe civilizador. De el se decía que era el anciano del cielo" y "el maestro del mundo".

La reforma de Pachacútec fue justificada por este en virtud de una aparición de Viracocha que condujo al emperador a la victoria contra los chancas. Lo probable es que en su celo reformador influyera, el deseo de unificar las creencias del imperio, y una creciente tendencia hacia la abstracción en la teología inca.

Otro dios era Apu Illapa, señor del trueno, el rayo y la lluvia; enviaba la lluvia para regar el sembrado. A el se dirigían peregrinaciones y sacrificios, a veces humanos, en tiempos de sequía. Entre las deidades femeninas, Mamaquilla era lka luna, hermana y esposa del sol, que regulaba el ciclo menstrual femenino y el calendario de fiestas agrícolas y religiosas. Los pescadores de la costa rezaban a Mamacocha, diosa del mar. Pacha Mama, era la designación de la madre tierra, protectora de los rebaños de llamas. Su pareja masculina, Pachacamac, era adorado sobre todo en la costa. También las estrellas constituían otras tanta manifestaciones divinas.

Culto religioso. Las ceremonias se celebraban al aire libre, y por ello la mayoría de los templos solo comprendían la celda del dios y unas habitaciones para los sacerdotes encargados del culto.

Templos y casta sacerdotal. Grandes templos se levantaron en ciertos puntos clave, él más grande de todos los templos incaicos era el Coricancha, en el Cuzco, el cual estaba consagrado el dios Sol. De acuerdo con los cronistas españoles, la gran sala del sol tenia solo una estrada y en su interior había un altar, imágenes de los dioses, objetos que allí estaban eran de oro puro y las paredes también estaban decoradas con oro.

Junto al temple del Cuzco, estaban situadas la casa del saber y la casa de las doncellas escogidas que permanecían castas y dedicadas al culto.

En los templos trabajaban unas mujeres que recibían el nombre de mamacunas, o sea, vírgenes del sol. Estas jóvenes eran seleccionadas entre las mujeres escogidas. Nunca se casaban y durante tres años recibían una educación especial que las preparaba para llevar una vida consagrada al dios sol.

Las vírgenes del sol intervenían en las ceremonias religiosas y eran las encargadas de preparar la chicha. También tejían las delicadas telas con las cuales se confeccionaban las prendas del emperador.

La casta sacerdotal detentaba un enorme poder. Los sacerdotes eran considerados como funcionarios imperiales y estaban regidos por el sacerdote principal radicado en el templo de Cuzco.

Practicas religiosas. Los sacrificios eran parte esencial de las practicas religiosas incaicas. Las grandes ocasiones requerían sacrificios animales o humanos, pero lo más casual era que consistieran en ofrendas de flores, bebidas, o vestidos que eran arrojados al fuego sagrado. También como ofrenda estaba la coca. Esta no solo se ofrendaba a los dioses, sino que también la tomaban los sacerdotes en determinadas ceremonias, la cual les provocaba visiones.

Los sacrificios a seres humanos sucedían solamente en épocas de terribles dificultades. Aquellos que eran elegidos, para ser sacrificados se consideraban altamente honrados; tal honor recaía por lo general sobre los niños y jóvenes mas hermosos, de cualquiera de los dos sexos, y la víctima marchaba al sacrificio esperando una vida placentera en el otro mundo.

Los sacerdotes. El sumo sacerdote del sol, el Villac umu, vivía en el Cuzco. Siempre era un hermano o tío del emperador. Contaba con un consejo de nueve sacerdotes provenientes de distintas regiones del imperio que le ayudaban en sus tareas.

Los sacerdotes más importantes eran nobles. Los de menor jerarquía eran campesinos que, por ser ancianos, no trabajaban en los campos. Los sacerdotes cuidaban los objetos sagrados, celebraban las ceremonias religiosas, hacían sacrificios, interpretaban los mensajes de los dioses y curaban a los enfermos. También escuchaban confesiones. Los incas pensaban que los pecados de los hombres ofendían a los dioses quienes como castigo, enviaban desgracias a la tierra. Creían que no confesarse, o confesar solo parte de los pecados, era algo sumamente grave que enojaba mucho a los dioses.

Los incas consideraban sagrados mucho lugares y objetos, que se conocían con el nombre de huacas. Una huca podía ser casi cualquier cosa, un templo, una colina o una piedra.

Cada una tenia su propio espíritu, amistoso o enemigo, al cual había que mantener de buen humor mediante ofrendas, generalmente de maíz o de chicha.

Los ritos funerarios eran también muy importantes, pues los incas creían en la supervivencia tras la muerte. Al dios sol, Inti, dedicaron los incas sus principales templos.











Legado Cultural

Para los incas la conquista fue un verdadero desastre, ya que destruyo su manera de vivir, su religión, su orgullo. Los sacerdotes españoles inmediatamente comenzaron a convertir a los nuevos súbditos de la corona del rey de España a la religión Católica.

El oro fue la ruina de los incas. Los españoles mataron, torturaron y obligaron a los indígenas a trabajar hasta la muerte para conseguir este metal precioso. Desde los días de la conquista, los ladrones de tumbas se han tomado el trabajo de destruir objetos valiosos, con el propósito de obtener el codiciado oro.

La mayoría de los conocimientos que poseían los incas se han perdido o han sido olvidados. Detalles de su historia, relatos de dioses, la técnica para "leer" un quipu y la destreza en la fabricación de finas telas, todo ha desaparecido.

Después de la conquista, este sistema político quedo destruido y los indios desesperadamente pobres. Solo unos pocos objetos y ornamentos de oro han sobrevivido para recordar la belicista orfebrería de los incas.

Los descendientes de los incas aun viven en las mismas montañas y aun hablan el quechua, la lengua del imperio. Las llamas siguen siendo importantes para los campesinos. Los puentes colgantes todavía se fabrican, las hondas y las boleadoras también sé continuan usando.

En la escuela, a los niños se les enseña a valorar la grandeza de sus antepasados.

Una de las muestras de la cultura inca que aun existe son las ruinas de Machu Picchu, la ultima fortaleza de los incas entre las altas montañas de los andes. Construida en el profundo valle de Urubamba, la cuidad de Machu Picchu domina y sobrecoge desde su altura. Fue descubierta en 1911, en el medio de una densa vegetación: fue por siglos, una ciudad perdida.

Se trata de un grupo arquitectónico notable por el trazado perfecto de sus calles en gradas y la distribución de sus edificios. No es muy grande, y las construcciones están dispuestas en rellanos superpuestos y paralelos por la ladera.

En la faja mas alta, se encuentran os edificios sagrados. Las construcciones son de granito claro y prevalece la plata cuadrangular y trapezoide. Toda la ciudad revela él ato dominio técnico alcanzado por los incas. En la porción más alta, aprovechando una depresión natural del terreno, sus construcciones diseñaron un amplio espacio ceremonial.

Mayas

Mayas En un territorio y zona geográfica muy variada, pero bien delimitada, se desarrolló una civilización y cultura formidables, cuyos vestigios siguen causando gran admiración y asombro.

Esta extraordinaria civilización, en la cual se dieron lugar las más diversas manifestaciones culturales como arquitectura, escultura, pintura, astronomía e importantes conocimientos matemáticos, se desenvolvió en selvas tropicales, en escarpadas montañas, así como en planicies inmensas, y ha llegado hasta nuestros días a través de sus ciudades, templos, palacios, estelas, altares, murales y códices, entre otros objetos. Dicha civilización es la que ahora conocemos como Maya.

Esta grandiosa cultura tuvo avances impresionantes aún para nuestra época particularmente en matemáticas, astrología y el calendario.

La civilización Maya se desarrolló en un territorio de aproximadamente 400,000 kilometros cuadrados, situado en la región denominada Mesoamérica, la cual abarca a la Peninsula de Yucatán, el estado de Quintana Roo, la Mayor parte de Tabasco y Chiapas y el itsmo de Tehuantepec en México, toda Guatemala, Belice, la parte occidental de El Salvador y Honduras, y una pequeña parte de Nicaragua

Este territorio presenta una gran rica variedad geográfica: montañas, pantanos, planicies, selvas tropicales, bosques de altura, etc., por lo que climas, suelos, lluvias y vegetaciones diferentes, albergaron diversos grupos étnicos, lenguas y estilos de vida que integran la gran familia Maya, agrupada comunmente bajo el nombre de Mayense.

Los Mayas y sus descendientes han ocupado este territorio desde hace aproximadamente 5000 años; sin embargo, la Civilización Maya probablemente se remonta a tiempos mucho más antiguos.

Division del area maya

Considerando los indicadores geologicos y climaticos, existen dos ambientes en el area maya, el de las tierras altas y el de las tierras bajas. Aunados a estos indicadores, factores culturales y desarrollo historico diferenciado, el territorio maya se divide en tres zonas, a las que por su ubicación se les denomina: sur ( meridional ), central y norte ( septentrional )

Zona Sur.- La zona sur incluye las tierras altas de Chiapas y Guatemala y una zona contigua de El Salvador, mas de una faja adyacente de litoral del oceano Pacifico de 40 a 50 km, con caracteristicas geograficas que contrastan con el resto del area. Las tierras altas estan formadas por sierras montañosas de origen volcanico de mas de 3 000 metros de altura, en las que nacen los rios Usumacinta y Motagua y se encuentran los lagos Atitlan y Amatitlan.

Zona central.- La zona central, llamada tambien de las tierras bajas, se extiende desde la vertiente norte de las serranias de Chiapas, Guatemala y Honduras, y tiene como centro la meseta de El Peten en Guatemala, donde las aguas que bajan de las tierras altas forman dos sistemas fluviales, al poniente el del rio Usumacinta y al oriente el del rio Motagua; al norte comprende la zona de Belice, Tabasco, y la parte sur de los estado de Campeche y Quintana Roo.

Zona Norte.- La zona norte abarca la mitad norte de la peninsula de Yucatan, o sea, el estado de Yucatán y la mayor parte de los estados de Campeche y Quintana Roo. Esta zona es una extensa planilla interrumpida por ligeras elevaciones (100 m) de la cordillera Puuc que corre paralela a la costa de Champotón y Campeche, de donde se prolonga hacia el noroeste de Maxcanú y de ese punto al sureste de Tzucacab. Los dos ultimos en el estado de Yucatán. En ella desaparecen los rios y el agua superficial es sumamente escasa, carencia que aumenta a medida que se avanza hacia el norte. La ausencia de agua en la superficie es compensada, en cierta medida, por las aguadas, sartenejas y cenotes, junto a las cuales se asentaron numerosas poblaciones, asi como depositos artificiales de agua llamados CHULTUNES.

Los cenotes son uno de los hechos geograficos de origen hidrologico mas sobresalientes de Yucatan. Son mantos acuiferos naturales subterraneos. Las aguadas son cenotes abiertos.

Desarrollo Historico-cultural del pueblo maya

El estudio de la civilizacion maya se divide en 3 etapas:

El Periodo preclasico

(1600 a.C. al 300 d.C.)

Dio inicio con el primer asentamiento en las montañas del oeste de Guatemala por el año del 2 500 a.C. Los primeros mayas que se establecieron en la peninsula de Yucatán lo hicieron en el año 1 600 a.C y los primeros que se establecieron en Tabasco lo hicieron para el año de 900 a.C.

En el preclasico inferior vivian en casas que tenian por paredes, palos unidos entre si por barro y estaban provistas de techo de paja. Estas casas siempre estaban alrededor de los cenotes. Sus actividades economicas mas importantes en la recoleccion de frutos, practicaban la caza y la pesca; tenian una agricultura de temporal. En el preclasico medio, sus actividades economicas mas importantes eran la agricultura, el comercio y la ceramica. Mejoraron la agricultura, por lo cual se volvieron autosuficientes. En el preclasico superior, los mayas tienen contacto con los olmecas, lo cual trae como consecuencia la introduccion del calendario, la cuenta larga y la escritura incipiente.

En este periodo destacaron las ciudades de Mani, Dzibilchaltún, Komchen, Izamal, Tikal, Copan, Chichen Itza, Kabah, Loltun, entre otras.

Periodo Clasico

( 300 al 900 d.C.)

En este periodo, el proceso cultural de los mayas alcanzo su maximo desarrollo, tanto en el campo tecnologico, como en el social, economico, politico, religioso y artistico. Fue la denominada EPOCA DE ORO de los mayas. La poblacion habia crecido y la agricultura se habia desarrollado bastante. Se levantaron terrazas en las zonas montañosas; en territorios con rios, lagos o lagunas se construyeron canales de riego y aumentaron de esta manera la superficie cultibable tanto para la produccion de produstos basicos como para el consumo y el comercio. Los centros crecieron de manera esplendorosa. Con los nuevos adelantos se diversifico mucho mas y surgieron los artesanos especializados en distintas manifestaciones culturales; igualmente se incremento el comercio que, poco a poco, habia facilitado el desarrollo economico y que ahora, en el periodo clasico, permitia el intercambio no solo con pueblos del area maya, sino tambien con otros pueblos de mesoamerica, consolidandose entre el peten y el valle de Mexico un activo comercio.

La entrada de algunos pueblos de mesoamerica a poblaciones mayas llegaron durante un tiempo a desastabilizar a la sociedad y paralizar la construccion de centros ceremoniales. Sin embargo, la elite gobernante supero la crisis y el desarrollo continuo.

En los mejores tiempos de la actividad arquitectonica tuvo relevancia, pues se construyeron sitios con centenares de edificios, algunos con numerosas habitaciones; piramides monumentales de hasta 70 metros de altura, numerosas estelas y monumentos con fechas de cuenta larga e inscripciones jeloglificas en las que se dan referencias a hechos historicos. Todas estas actividades se realizaron bajo la direccion y supervision de la clase dirigente que habia establecido un gobierno teocratico ( Gobierno ejercido directamente por dios o por los sacerdotes como sus representantes ) en el que recidian los poderes civiles y religiosos, los cuales estaban intimamente ligados. La clase dirigente, una minoria, se sostenia de los tributos que le entregaban los campesinos y los artesanos. Su poder se extendia por toda una region, y lo ejercian a traves de de un sistema burocratico bien organizado que llegaba hasta los lugares mas alejados. Los funcionarios controlaban las actividades productivas, la vida material y espiritual de las poblaciones, alcanzando las obras publicas y santuarios ya referidos. En este periodo se da una decadencia, la cual tiene varias teorias, entre las que se incluyen una posible guerra civil, alguna epidemia o conquista de pueblos barbaros.

En este periodo, algunas de las ciudades que florecieron fueron: Coba, Uxmal, Izamal, Kabah, Loltun y Acanceh entre otras.

Periodo Posclasico

(900 al 1542)

Se desarrollo en la Zona Norte, ya que los mayas que vivieron ahí, sobrevivieron a la catastrofe que provoco el abandono de las ciudades de la zona Central y continuaron su desarrollo durante el periodo posclasico afectados por las influencias culturales de grupos extrangeros que irrumpieron en la region; uno de ellos, acaso el principal, fue el de los mayas chontales o putunes que procedian del sur de Campeche y del delta de los rios Usumacinta y Grijalva. Por su ubicación en esta region del Golfo de Mexico, los mayas chontales o putunes estaban influenciados por sus vecinos de habla mexicana por lo que constituian una cultura hibrida maya-nahua.

Una rama de estos, los Itzaes, navegaron desde su lugar de origen hasta la isla de Cozumel, en la costa oriental de la peninsula, de donde se establecieron por algun tiempo, pocos años despues cruzaron a tierra firme y ocuparon Pole, y de ese sitio caminaron hasta Chichen Itza, que en aquel tiempo se llamaba Uucil Abnal ( siete matorrales ) lugar que conquistaron posiblemente en el año 918.

Una vez posesionados de Chichen Itza se extendieron por diversos rumbos de la costa oriental y de tierra adentro, unos avanzaron al interior de Yucatan conquistando y sujetando a tributo a numerosos pueblos; otros se establecieron en sitios como Bacalar, Chetumal, Coba ( Centro que estaba abandonado desde fines del periodo clasico ), o se instalaron en la costa norte.

Poco antes de los acontecimientos referidos, o al mismo tiempo que ellos, penetró a Yucatán otro grupo de linaje mexicano, los xiu, y ocuparon Uxmal durante algún tiempo; desde este lugar desempeñaron el poder sobre la extensa región del suroeste de Yucatán. Estos inmigrantes trajeron a la región nuevos elementos ideológicos que se encuentran representados en algunas edificaciones de la región.

Hacia el año 987 ocupó Chichén ltzá el caudillo tolteca Quetzalcóatl-Kukulkán. La historia sintetiza la larga travesía de este personaje desde su lugar de origen hasta Yucatán, y refiere que, fugitivo de sus enemigos de Tula en el Antiplano de México, se dirigió, en unión de un grupo de sacerdotes, guerreros y servidores, a la parte del Golfo de México que era la región natural de los chontales putunes, grupo bastante influido ya por la cultura náhuatl; poco tiempo después, los putunes itzaes lo acompanaron en la última parte de su recorrido, puesto que ya conocían bien la región y dominaban gran parte de ella desde el año 918; por eso se menciona en las crónicas que hubo dos entradas de los itzaes a Chichén Itzá. Quetzalcóatl, que aparece en los relatos nahuas como un personaje mítico, casi como un dios, es conocido en las crónicas mayas como un personaje histórico con el nombre de Kukulkán, que significa: serpiente emplumada.

Una razón decisiva del asentamiento de los itzaes en el sitio que denominaron Chichén ltzá fue la existencia de dos cenotes, uno de ellos, el Xtoloc, sirvió para el aprovisionamiento de agua; el otro, el Sagrado o de los Sacrificios, fue utilizado para el culto al dios de la lluvia, Chaac. Un sacbé conduce al Cenote de los Sacrificios desde la plaza principal.

El pueblo maya de Chichén ltzá y el que habitaba en el área de influencia de este centro, quedó sujeto a jefes no autóctonos, es decir, a los invasores extranjeros que aportaron elementos culturales nahuas, entre los que predominaban los de Tula. El campesino siguió trabajando la tierra como en tiempos anteriores, pero el tribu- to se canalizó hacia los gobernantes itzaes y la esclavitud se recrudeció, se incrementaron los sacrificios humanos y se les impusieron cambios en las creencias así como la veneración de nuevas deidades.

En Chichén ftzá se concentró el poderío itzá, razón por la que este centro militar, político, comercial y religioso experimentó una transformación grandiosa que lo llevó a su florecimiento; las ideas que introdujeron los grupos toltecas se reflejaron en el arte y en la arquitectura, como ejemplos se pueden señalar, la construcción del imponente edificio de El Castillo, el grupo de las Mil Columnas y el Gran Juego de Pelota; las representaciones de tigres caminando y almenas en forma de caracol como en Tula; columnas con serpientes erguidas, bajorrelieves que representan guerreros toltecas, murales con escenas de guerreros navegando frente a pobla- dos costeros; tableros con figuras humanas enmascaradas y animales en actitud de comer corazones humanos.

Se cree que el auge de Chichén ltzá se logró gracias al periodo de relativa paz que vivió por espacio de 200 años, hecho que fue posible por la organización hacia el año 1000 de la llamada "Liga de Mayapán", alianza política que hicieron los gobernantes de Uxmal (Xiu), Chichén ltzá y Mayapán.

Dos siglos más tarde las discordias políticas, las rivalidades por intereses comerciales y la rebeldía del pueblo cansado de tanta opresión, llevaron a la disolución de la 'Liga", a la caída de Uxmal y al término de la preponderancia de Chichén ltzá, hechos contemporáneos ocurridos hacia el año 1200.

El final repentino de Chichén ltzá se debió, según algunos relatos históricos, a la guerra que le hizo Mayapán, en la que un jefe importante de este lugar llamado Hunac Ceel Cahuic venció a los itzaes y los expulsó. Este hecho se conoce en los textos mayas como la "Traición de Unac Cell". La salida de los itzaes no provocó el total abandono del sitio, diversos grupos mayas continuaron durante más de tres siglos, haciendo peregrinaciones al Cenote Sagrado para llevar ofrendas al dios de la lluvia, Chaac. El sitio había quedado en poder de los Cupul Itzá. Después de la rebelión el poder quedó en manos de los vencedores, los Cocom, de linaje itzá, señores de Mayapán.

Desde entonces, este sitio se convirtió en el centro político y comercial más importante de toda la parte norte de la península. La ciudad se transformó, se construyeron la muralla que la rodea y dentro del recinto más de 2 000 casas para uso habitacional, así como algunos edificios monumentales semejantes a los de Chichén ltzá. La autoridad que ejercieron los Cocom desde sus inicios fue absoluta y su política para evitar una nueva rebelión fue la de llevar a Mayapán como cautivos a los señores na- turales de la tierra, a los principales jefes mayas, y retenerlos como rehenes. Se les construyeron casas especiales dentro del recinto amurallado para que vivieran en unión de un reducido séquito de sus parciales; desde allí, atendían los asuntos de sus gobernados y recibían el tributo que éstos les enviaban desde sus pueblos, los cuales eran transferidos a los señores de Mayapán. Gran parte de los intereses comerciales de los Cocom estaban ligados a la costa oriental y a otras playas de la península, uno de los principales era el de la sal, que estuvo controlada por ellos durante mucho tiempo. Al parecer, rnan- tuvieron importantes relaciones con los navegantes putunes con los que realizaron valiosos intercambios. Como conse- cuencia de este comercio florecieron en ese territorio importantes centros como Tulúm, Xelhá y Muyil. Conforme pasaron los años la tiranía de la casa Cocom se recrudeció, el tributo exigido fue cada vez mayor y más frecuente, la esclavitud se extendió y los esclavos mayas adquirieron un valor comercial en los florecientes mercados de la costa noroeste y oriental de la península, práctica que permaneció aún después de que los Cocom perdieron el poder.

Ante tal sistema de explotación comenzó una serie de levantamientos de los pueblos afectados contra el grupo dominante, pero ellos eran aplacados por los partidarios de los Cocom, que contaban con la ayuda que le prestaban los guerreros mexicanos, llamados por los mayas Ah Canul. A medida que los levantamientos se hacían más frecuentes, un número mayor de guerreros llegaba a Mayapán, ya que los Cocom habían establecido una alianza militar y comercial con los grupos mexicanos establecidos en Tabasco y Xicalango, en la que se contemplaba el envío de los guerreros mercenarios. Se atribuye a éstos la introducción del arco y la flecha en Yucatán.

Los Xiu, basados en que antes habían sido los señores de Uxmal, se sentían con los mismos derechos que los Cocom por ser tan antiguos como ellos, y apoyados en el prestigio que como gobernantes les reconocían los mayas de algunos pueblos de la región, se convirtieron en los principales conspiradores contra los Cocom. Fueron en este tiempo los que mantuvieron viva la lucha contra la opresión y los abusos de los señores de Mayapán.

La rebelión fructificó el año de 1441 cuando los Xiu llegaron a contar con el apoyo de la mayor parte de los pueblos de la región; entonces, el pueblo maya atacó la ciudad amurallada de Mayapán, símbolo de los privilegios y del dominio. El lugar fue completamente destruido, incendiado y abandonado para siempre, sólo escombros quedaron de la antes poderosa Mayapán. Los vencedores concluyeron la guerra matando al Cocom gobernante y a sus familiares; sólo un Cocom sobrevivió gracias a que se encontraba en Ulúa, en la costa caribe de Honduras, realizando gestiones comerciales.

Pasada la revolución, el poder político y comercial, que durante más de doscientos años se ejerció de manera centralizada desde Mayapán, se fragmentó en diecisiete cacicazgos (cuchcabal) o provincias independientes y rivales, aunque con alianzas entre algunas de ellas. Los señores mayas que permanecían cautivos fueron liberados y retornaron a sus lugares de origen. El Cocom que sobrevivió a su retorno se estableció en Tibolón, sitio principal de la provincia de Sotuta.

Arquitectura

Una de las manifestaciones Mayas más espectaculares fueron sus construcciones, muchas de las cuales han llegado hasta nuestros días en forma más o menos completas, y de muchos otros que aun permanecen sepultados; y podemos observar que sus características muy propiamente son aportaciones universales.

Como ejemplos tenemos el arco falso; el aprovechamiento mediante terrazas de los niveles naturales de los terrenos, incorporando la edificación al entorno propiamente dicho.

La integración dentro de la construcción al entorno propiamente dicho. La integración dentro de la construcción de esctructuras, murales y ornamentales con fines determinados.

Además, se han encontrado por todo el territorio en todos los estilos y tamaños, impresionantes altares, estelas, dinteles, etc. en los cuales han quedado esculpidos para la posterdad los grandes sucesos históricos de éste pueblo.

Pero la contribución más importante es el hecho de que toda construcción esta minuciosamente fechada. El palacio de Uxmal: una enorme construcción de tres niveles, el primero de los cuales está conformado por un colosal basamento de casi 180 metros de largo, por 154 metros de ancho y más de 12 metros de alto, sobre el cual se asienta una terraza de 120 metros de largo por 25 de ancho y 4 metros de altura, qua a su vez soporta el edificio que alcanza casi 100 metros de largo, 12 metros de fondo y 9 metros de alto.

Como ejemplo de construcciones elevadas esta la Piramide Jaguar (El Templo 1 de Tikal para los antropologos; La Torre Mágica del Tiempo Oculto para los esoteristas), con más de 70 metros de altura, con una base de 40 metros. Otro ejemplo es la Acropolis de Copán, que abarca 5 hectáreas.

Los Mayas también lograron formidables adelantos en las construcciones de acueductos, cisternas, drenajes, obras hidráulicas, fortalezas, murallas y calzadas.

Escultura y Cerámica

El pueblo Maya logró dominar prácticamnete todas las técnicas de la escultura, ya que existen grabado en alto y bajo relieve y en bulto redondo; estulturas adosadas y especialmente injertadas en grandes monumentos, que forman parte integrante de los mismo.

Hasta hoy sobreviven extraodinarias piezas en madera con tallados excelentes, como los dinteles de Tikal y Yaxchilán, algunos de ellos incompletos, pero preservados milagrosamente.

En la alfarería se distinguieron por la difución y gran variedad de estilos, en los cuales usaron: pastillaje, grabado, en alto y bajo relieve, polícromos, además de adornos especiales.

Escritura

Existen pocos testimonio escritos, generalemente son transcripciones de libros antiguos de tradiciones. Estos fueron grabados sobre papel Amate hecho de corteza de árbol. Se estima que existían 13 escritos principales de la historía Maya, en nuestros días solo sobreviven 3 en museos europeos:

El Códice Dresde

El Códice de Madrid

El Códice de Paris

En forma de libros escritos en maya pero con albafeto castellano, se encuentran el Popol Vuh de Chichicastenango, los anales de Cakchiqueles; y el Chilam Balam.

Religión

Al ser la religión el eje central de las actividades mayas, éstas se desarrollaban alrededor de los rituales, los cuales eran el quehacer diario.

En las ceremonias dirigidas por los sacerdotes, participaba todo el pueblo, dentro de un mismo entendimiento cosmogenico. Entre los rituales había ayuno, abstinencia, danzas, coros, música, escenografías, cantos, quema de incienso, ingestión de bebidas preparadas, endulzadas o fermentadas y meditaciones. Como el pueblo maya siempre ha creido en la inmortalidad de la conciencia, del alma, del espiritu y del supra-espiritu, veñían a la muerte con calam y naturalidad.

Generando tambien otra costumbre ritual que es el de las ofrendas y regalos para los antepasados muertos y para los iniciados, que eran considerados como "los vivientes al otro lado de la muerte". Hasta nuestros días en algunas partes de México se acostumbra la ofrenda de muertos que se celebra en 7 etapas desde la media noche del 30 de Octubre, hasta el medio día del 3 de Noviembre; aunque en la mayoria del pais solo se celebra la noche del primero de Noviembre y el dia 2 de Noviembre.

Matemáticas

En lugar de diez digitos como hacemos hoy día, el sistema matematico maya tiene 3 simbolos y la base de 20. (vigesimal).

Usaban un sistema se construye con rayas y puntos como "taquigrafía" para contar. Un punto representó uno y una barra representó cinco. Debido a que la base del sistema del número era 20, se apuntaron en potencia de 20 los números más grandes. Hacemos ese en nuestro sistema decimal demasiado: por ejemplo 32 está formado por 3*10 +2. En el Maya sistema, éste estaría 1*20 +12, porque usaban el 20 como base.
Se escribien los números de abajo hacia arriba.

Astronomía

Debido a las necesidades propias de un pueblo totalmente agrícola, se vieron obligados a observar los astros o cuerpos celestes que afectaban la siembra.

Se sabe que varias ciudades dispuecieron edificos que fungieron como verdadero observatorios y nos han legado calculos asombrosos por su exactitud, como por ejemplo el ciclo solar que lo establecieron en 365.2420 días. y el ciclo lunar en 29.53086 días.

El año gregoriano actal mide 365.25 días; y algunos otros calendarios estableces un sistema de 27 o 28 días para el ciclo lunar.

Hoy día los cientificos por medio de satelites, computadoras, calculo de preseción e intgración; e intersección optica laser, han calculado que el año solar es de 365.2422 días, y el ciclo lunar es de 29.54059 días lo que se traduce en que los mayas calcularon la preseción del año solar con 3900 % (tres mil nobvecientos porciento) más exactitud que las culturas europeas y la preseción lunar con 15833 % (quince mil ochocientos treinte y tres porciento) más exactitud que cualquier otra cultura del mundo.

Según el codigo Dresde, se sabe que calcularon el ciclo de Venus con ralación al de la Tierra en 583.935 días. (Hoy se esta estimando que es entre 583.920 y 583.940 días aproximadamente).

Su interés primodial, en contraste al de los astrónomos "occidentales", estaba en el paso Zenital, es decir cuando el Sol atravieza la atitud Maya. En una base anual el sol viaja a su solsticio del verano hasta la latitud de 23 grados y 20 minutos norte.

La mayoría de las ciudades Mayas se localizan al sur de esta latitud, lo que significa que podrían observar el sol directamente sobre la cabeza durante el tiempo que el sol pasaba encima de su latitud. Éste pasó dos veces un año, aproximadamente con un espació de 34 días alrededor del día de solsticio. (Entre el 21 y 22 de junio)

Entre el 15 y 16 de Mayo.

Entre el 25 y 26 de Julio.

Los Mayas podría determinar fácilmente estas fechas, porque durante el medio día local, los objetos no proyectaban ninguna sombra. Las observaciones del Paso Zenitale son posibles sólo en los Trópicos y esto era totalmente desconocido para los conquistadores españoles quienes descendieron en la península de Yucatan en el siglo XVI.

Venus

Venus era el objeto astronómico de mayor gran interés. Se piensa que los Mayas le daban tanta o más importancia que al Sol. Lo observaban cuidadosamente cuando movió por su estaciones (toma 584 días para que Venus y la Tierra se alinen en su posición previa con respecto al Sol). Toma aproximadamente 2922 días para que la Tierra, Venus, el Sol, y las estrellas estar de alianadas otra vez.

Durante este períodos no se puede ver a Venus desde la Tierra. Este astro desaparece por períodos cortos que hacen un promedio de 8 días. Cuando sucede la primera elevación de conjunción inferior, esto es cuando estaba primero notorio en el cielo de la mañana, se llama subida del heliocoidal porque sube "con el sol", esta era la posición más importante de Venus. Después de la subida de Venus aumenta grandemente su brilliantez entonces llega a su máxima elongación al oeste, y cambia rápidamente (en movimiento retrógrado) lejos del Sol. Después de que quedará visible por aproximadamente 260 días en el cielo de la mañana hasta que alcanza su conjunción superior. A estas alturas Venus está en el lado opuesto del Sol cuando lo vemos desde la Tierra. Llega a ser un astro "oscuro", hasta que se zambulle inverso debajo del horizonte, (de ahi el simbolismo del "Dios que se zambulle") sólo aparecer en el lado opuesto del sol tras de unos 50 días en promedio. Entonces sube como el astro de la tarde y queda en el cielo nocturno aproximadamente 260 días hasta que va por su máxima elongación oriental y toma su mayor brilliantez antes de llegar a la Conjunción Inferior de nuevo.

Los Mayas hicieron observaciones del día de Venus. Venus tenía un efecto psicológico en los Mayas y otras culturas Mesoamericanas, se ha mostrado que los Mayas cronometraron algunas de sus guerras basaron en los puntos estacionarios de Venus y Jupiter.

El pensamiento Maya evidentemente se enfocaba tambien en el Sol y lo observaron, rastreando el camino a lo largo de la ecliptica. Ellos lo siguian durante el año, partidarios presumiblemente de su camino a lo largo del horizonte como tal. En Chichen-Itza durante el ocaso del sol la serpiente de luz sube arriba por el lado de la escalera de la pirámide llamado "El Castillo" en el primer día de Primavera y equinoccio del Otoño.

Se entiende que los Maya no solo observaban las posiciones extremas del Sol en los Solsticios, sino también los equinoccios. Además del Paso Zenital mencionado antes, observaciones de ecliptices y más.

Los Mayas tenían un componente lunar en sus inscripciones calendaricas.

En el Arte Maya esta representada la Ecliptica como una Serpiente de Dos Cabezas. La ecliptica es el camino de el sol en el cielo, que esta marcado por las constelaciones de estrellas fijas. Aquí la luna y los planetas se pueden hallar porque se limitan, como la Tierra, a la orbe del sol.

A esto se le llama también el zodíaco y son las constelaciones visiles en la ecliptica.

La Vía Láctea se veneró mucho. Ellos la llamaron el Árbol del Mundo, que se representó por un alto y majestuoso árbol florece árbol, la Ceiba.

La Vía Láctea era también llamó el Wakah Chan. Wak significa "Seis", "Ascender" o "Derecho"; Chan o K'an significa "Cuatro", "Serpiente" o "Cielo." Así podríamos interpretarlo como "La Regla del Cielo" o "La Serpiente Ascendente".

El Árbol del Mundo estaba erecto cuando Sagitario era bien encima del horizonte. En este momento la Vía Láctea subió arriba del horizonte y subió sobre la cabeza en el Norte. La estrellas y nebulosas le dan forma al ojo humano de un "árbol de la vida": la Vía Láctea de donde toda vida proviene. Sagitario es la constelación más cercano, al centro de nuestra galaxia, desde la perspectiva de la Tierra.

El fenomento en el que la constelación de Sagitario es más resplandeciente durante las primeras horas del atarceder es durante el 25 de Julio, día que los Europes conocen como la Fiesta del Camino de Santiago, pues es cuando la Via Lactea (el Camino de Santiago) es más notorio de oriente a occidente tras del atarceder en Francia, España y Protugal.

Un elemento mayor del Árbol del Mundo incluye al Mounstro Kawak (la Tormanta que arrasa todo) representado por una cabeza del gigante con un kin en su frente. Este monstruo estaba a la vez una montaña o monstruo un mounstro de la tierra. Un cuenco sacrificatorio en su cabeza contiene una hoja del pedernal representar sacrificio, y el glifo de Kimi(la muerte). A veces como se representa una barra el ecliptica que cruce el eje mayor del árbol mundo, creando una forma muy similar a la Cruz de cristianismo. Sobre el Árbol Mundo hallamos un pájaro que se ha llamado, la deidad Principal de las Aves, o Itzam Ye; este era un pajaro de fuego y luz inmortal, que renovaba su propia existencia y la del Árbol del Mundo al encenderse un fuego ceremonial. Hay evidencia también ése muestra la aparició del Dios Sol sobre Árbol del Mundo durante Invierno Solsticio.

Durante los meses de invierno, la Vía Láctea domina el cielo, y le se llamaba "los Huesos de la Serpiente Blanca". Esta parte de la Vía Láctea pasa sobre el Zenit durante las noche la estación de sequía. No está tan brillante por las nubes que domina el cielo al Norte del ecuador como durante los meses de Verano, pero los observadores de localidades oscuras vea fácilmente la luz. Aquí la Ecliptica cruza la Vía Láctea de nuevo, cerca de la constelación de Gémenis que era la ubicación aproximada del Sol durante Solsticio del Verano. Está era posible que las mandíbulas de la Serpiente Blanca que era representó por la cabeza del mouentro Kawak.

Política y Cosmología

Los Reyes Mayas cronometraron sus rituales del asentimiento en armonía con las estrellas y la Vía Láctea. Celebraban el k'atun aproximadamente cada veinte años. Al final del periodo del 20 años del k'atun, los gobernantes regularmente erigieron una estela, para conmemorar el evento.

En la estela de la piedra grababan los los símbolos que se asociaron con el Árbol del Mundo. Su encabezado contiene a la deidad del Pájaro Principal, en sus brazos que tuvieron un ceremonial que representa a la serpiente de dos cabezas. Por llevar los elementos del traje del Árbol del Mundo el gobernante se unia al cielo, los dioses y ese ingrediente esencial: la vida.

Además, se ha hallado que al fin del k'atun coinciden posiciones planetarias fijas. La cosmología Maya era una filosofía viviente, religiosa que penetró sus vidas a un grado que puede parecer excesivo a personas modernas. Eran observadores astutos, sensible de la naturaleza del ciclo del sol, luna y las planetas.

Personajes Lejendarios.

La mitología Maya es increiblemente ricas en relatos cortos, y leyendas fabulosas inspiradas en los seres de la naturaleza. De entre las cuales, el que más se destaca era el venado, (simbolo del Creador) seguido por la serpiente (el poder), la tortuga (el tiempo) y la rana (la sabiduría).

Igualmente el Ser más destacado de la Cosmología maya es Hunab Ku (el dador de la medida) y los tres personajes principales de las leyendas ancestrales, los tres más destacados son Kukulkan (el rey del poder), Pakal Votan (el señor del tiempo) y Zamna (el maestro de la sabiduria). A los que se atribuyen respectivamente la consepción del gobierno, calendario y filosofía de los Mayas.

Los Calendarios Mayas.

Los mayas eran grandes observadores del tiempo. Contaban con diversos sistemas calendaricos, los cuales suelen ser conocidos como: el calendario civil, el calendario ritual, el calendario lunar, el calendario de los nueve señores, la cuenta larga, la cuenta corta, y la cuenta secreta.e Etimología.

Los Mayas cuentan los días con varios sistemas calendaricos, que trabajan de modo coordinado, de los cuales el más conocido es el Tzolkin o calendiario ritual.

El T´zol (espiral/culebra) Kin (de los días/del Sol), que podríamos traducir como el camino serpentiante de los días es la cuenta sagrada de 260 días conformado por 13 números llamados en nahuatl "tonallis" (brillantes/luminosos) y 20 signos geroglificos llamados "nahuallis" (nocturnos/misteriosos) formando un doble engranaje que al avanzar crean un ciclo perfecto de 260 días.

Otro de los sistemas calendáricos de los Mayas es el Tun. Este calendario que se concidera civil, esta conformado por 18 UINALES (ciclos de 20 dias) dando un total de 360 días; a los que se añade 5 días más llados UAYEB para completar un ciclo solar de 365 días por año.

Los Mayas en la Actualidad.

Hoy día, los descendientes de los mayas viven en distintos poblados de la Peninsula de Yucatán, Chiapas y Guatemala. Aun que cada vez son menores en numero, un problema que afecta a todos los pueblos nativos del continente americano, los mayas contemporaneos se reunen para continuar con los rituales de los mayas antiguos, en los sitios consagrados que aun exististen.

Organización Social

Los mayas de Yucatán al comenzar el periodo preclasico tenian una organización social basada en el clan como unidad social.

Todos los miembros creian desender de un antepasado comun mitico, el totem del clan, que en muchos casos era un animal; se admite que por ello, varios apellidos yucatecos tenian nombres de animales como Pech ( garrapata ) Chan ( Serpiente ) May ( Venadillo ) Uk ( Piojo ) Pek ( Perro ) Balam ( Tigre ).

En el sentido estricto de una organización social y política estructuiradas como tal, nunca existio un imperio Maya, tal y como se solía creer.

La civilización Maya estaba organizada por un sistema ciudad-estado con influencia geografica proporcional, distribuidas en diferentes zonas geográficas y cronológicas, cuyo gobierno estaba baso en el compartir religión, cultura, recursos, literatura y territorio con todas los grupos étnicos de la Familia Mayense, a la cual se fueron integrando nuevos grupos emigrates durante poco más de 4500 años, hasta que se establecio la colonia de España.

Su organización social estaba constituída por clases perfectamente estructuradas de manera primordial, cada una con funciones propias que desempeñaba para el bienestar del pueblo, pero ninguna con privilegios especiales o ninguna que fuera inferior o superior a otra, que era lo que pensaban los antropólogos.

Sacerdotes: Encargados de los ritos sagrados.

Artezanos: Encargados de la construcción.

Guerreros: Encargados de la defenza.

Agricultores: Encaragados de los suministros básicos.

Comerciantes: Encargados del intercambio comercial y cultural.

Toda la población trabajaba masivamente en las enormes construcciones de todo género de templos, palacios, centros comerciales, observatorios, etc., diferenciada sólo por el grado de especialización de cada integrante.

Aztecas

Aztecas Junto con la llegada de los primeros conquistadores al Nuevo mundo, se presentaron los primeros misioneros, conjunto de santos y rebeldes, llenos del santo espíritu de Dios y con la idea fija de transformar al cristianismo y llevar la salvación que la Santa Iglesia Católica tenía preparada para todos los infieles.

Soldados, aventureros y diversos grupos de sacerdotes y religiosos, cayeron en el continente recién descubierto por Colón. Grande fue su sorpresa al percatarse y conocer las diferentes religiones de las tierras que iban siendo descubiertas y conquistadas. Quedaron asombrados no sólo de la riqueza de ciertos panteones ( Aztecas de México, Mayas de Yucatán, Incas del Perú), sino de encontrar en las múltiples religiones de este Nuevo Continente insospechado poco antes e incluso aislado del mundo antiguo, no solo creencias y prácticas semejantes a otras de la mitología clásica, sino leyendas y tradiciones, como por ejemplo, las relativas al diluvio, que no sabían que existiese fuera de la Biblia. Y su asombro llegó al colmo al enterarse de que ciertas particularidades que ellos creían exclusivas del culto católico que con tanto celo se disponían a implantar, particularidades que estaban seguros de haber sido inventadas por la Iglesia, por ejemplo, la confesión, eran cosa establecida y practicada hacía siglos en el nuevo, inmenso, desconocido y misterioso continente. También conocían la existencia de Vírgenes - Madres: como la Coatlicue, que había concebido por obra de la divinidad, y la Mujer Blanca, de Honduras.

Sin contar que existía por todas partes el sistema dualista, es decir, el de dioses y demonios, seres, espíritus, principios o entidades diametralmente opuestas, y por ello enemigos, productores del bien y otros del mal, como entre los persas estaba Ariman y Ormazd o Dios y el Diablo entre los cristianos.

¿ Cómo podía ocurrir cosa tan insólita y sorprendente ? Respecto a ciertas leyendas, eco lejano de inmensos acontecimientos planetarios o de cataclismos acaecidos en nuestro globo en épocas remotas, aún, bien que no sin sorpresa, podía explicarse la coincidencia. Para justificar otras, hubiera habido que admitir, cosa muy improbable, que un grupo relativamente reducido de individuos, pero ya con una base sólida y un abundante caudal de mitos, habíase extendido por el mundo llevando con ellos sus creencias y leyendas, que había ido luego transformándose de acuerdo con los climas, los lugares, las necesidades y los tiempos.

Mas esta hipótesis, aunque pudo pasar por un momento por la mente de alguno de aquellos celosos y admirables misioneros, sería desechada al punto. ¿ Cómo hubieran podido los hombres primitivos , inermes ante los grandes obstáculos naturales, cruzar un mar que en pleno siglo XVI ofrecía aún tantos peligros, riesgos y dificultades ?.

En cuanto al aspecto relativo a la identidad de ciertas prácticas que creían exclusivas de la religión que ellos se proponían implantar, de esto ni trataron de hallar la causa, como es muy probable. Debieron limitarse a hacer un razonamiento mental semejante al de Simón de Monfort, al hacerle la observación, pues había mandado pasar a cuchillo a todos los habitantes de Béziers: hombres, mujeres y niños ( hecho ocurrido el 2 de julio de 1209), que algunos de ellos no eran herejes, respondió lleno de celo: "Que mueran todos. Dios en el cielo separará los católicos, si los hay, de los malditos albigenses". Pues bien, ellos se dirían más o menos lo mismo.

No obstante, el problema no era difícil de resolver reduciéndole a su expresión más natural y sencilla. Descontando que, como en muchos otros lugares de la Tierra, el totemismo era la base, por así decirlo, de todas las religiones americanas, hubiera bastado considerar cómo han nacido las creencias religiosas para comprender que la raíz de todas es la misma. Y que luego sus variaciones, sus prácticas, sus leyendas y sus mitos no son sino producto del medio y de los siglos. de la geografía y del progreso. Así como que el unguento de ilusiones, leyendas, mitos y fantasías de tipo religioso en todas partes es igual: la fe destinada a aliviar temores y crear esperanza.

Por ello considero oportuno revisar lo que la fantasía americana, en función de la necesidad y del tiempo, han producido como tradiciones en este continente. Es decir, las variaciones introducidas por los años en ese fondo común constituido allí, como en todas partes, por los grandes fenómenos de la naturaleza y por los cataclismos primitivos, primeras causas, en todas partes, del miedo a lo desconocido, y con ello del sentimiento religioso.

Iniciemos pues con el estudio de los Aztecas. . .

Podemos decir que un hecho que se considera común en todas las religiones politeístas fue siempre la tolerancia respecto a los dioses extranjeros, por lo que cada vez que un pueblo dominaba a otros, asimilaba a los dioses de los vencidos en su panteón, con objeto de que le fuesen propicios en el suelo que acababan de conquistar. terreno que creían, pensando con buena lógica, que antes que a ellos pertenecía a los dioses que allí dominaban. Las religiones monoteístas, por el contrario, al creer que el único dios verdadero era el suyo y todos los demás invenciones de la fantasía, o de los demonios, lógicamente también ( este lógicamente es según su lógica ) tenían que perseguirlos. A causa de lo cual las atrocidades, violencias y crímenes cometidos en nombre de los dioses únicos fueron siempre monopolio, no hay más remedio que confesarlo, de las religiones tenidas como más perfectas. ( Como ejemplo tenemos la forma en que se extendió el islamismo a sangre y fuego o las cruzadas católicas de los siglos XI al XIII).

Así las cosas, los Aztecas mexicanos, aunque era un pueblo esencialmente conquistador, no era fanático exclusivo de sus dioses, sino más bien anexionador de divinidades, natural es que ofrezca en su religión, tal como se le conoce, o sea, tal cual estaba cuando Cortés se presentó en el siglo XVI, una extremada complejidad. No obstante pueden distinguirse de un modo general en su panteón dos grandes series de divinidades: unas en relación con la caza y con la guerra y las otras en relación con la agricultura.

El gran dios mexicano de la guerra era Huitzilopochtli ( "El dios de la guerra de los chichimecas era Mixcoatl, dios cazador y guerrero. El de los tlaxcaltecas, Camastli, así cada tribu tenía su dios. Xipe era el dios de los sacrificios por excelencia, bien que todas las divinidades guerreras fuesen sanguinarias y exigiesen sacrificios humanos. Xipe era, no obstante, un dios intermedio: mitad guerrero, mitad agrícola."). Este dios era la divinidad tribal de los aztecas. La tradición decía que por orden suya su pueblo había emprendido la migración que les condujo al borde del lago de Texcoco, donde fundaron su capital.

Se le conocía también con el nombre de Mexitl, de donde la palabra México, lugar dedicado a Mexitl. Solía representársele esquemáticamente mediante un águila, símbolo azteca de la fuerza y de la intrepidez guerrera, así como del Sol mismo. Por ello la abundancia de estos animales en los blasones y escudos de armas de los guerreros. Huitzilopochtli, etimológicamente quiere decir pájaro mosca izquierdo. Debe tenerse en cuenta que el lado izquierdo , en la concepción cósmica de los aztecas correspondía al Sur. Sin duda, además Huitzilopochtli era una forma del sol, puesto que cuando se le sacrificaban víctimas los corazones eran expuestos al sol.

Lo de pájaro mosca venía de la siguiente leyenda, la cual parece indicar que antes de llegar a ser el dios de la guerra fue un dios totémico, un colibrí:

Huitzilopochtli había sido concebido por la Virgen - Madre Coatlicue ( la del traje tejido con serpientes), que era ya madre de una hija y de numerosos hijos, llamados los Centzon-Huitznahuas ( los cuatrocientos meridionales). Coatlicue, estando un día orando en el templo del Sol, recibió del Cielo una corona de plumas de colibrí. La puso sobre su seno y quedó encinta del dios de la guerra. La hija, furiosa, pues creía deshonrada a su madre, instigó a los Cuatrocientos Meridionales ( es decir, las estrellas meridionales, enemigas del Sol) para que la matasen. Pero Cuatlicue pudo librarse de ellos y dar a luz a Huitzilopochtli, que por cierto, nació enteramente armado, como la Atena griega; revestido con una armadura azul, con la cabeza y la pierna izquierda adornadas con plumas de colibrí y una jabalina azul también en la diestra ( signo de habilidad). Al punto, precipitándose sobre su hermana, la mató; luego y sirviéndose de Xiuhcoaltl, la serpiente de fuego, su atributo distintivo, exterminó a los Centzon-Huitznahuas y a cuantos habían complotado contra su madre.

Se solía representar a este dios como un guerrero con la parte alta de la cara pintada de negro, cubierto con una armadura de plumas y llevando en la mano izquierda un escudo y en la derecha el xiuhcoaltl. En su calidad de dios tribal, le estaba dedicado el templo de México. Los corazones de las víctimas que eran sacrificadas en su honor, eran puestos en recipientes de piedra llamados quanhxicalli, "recipientes del águila", alusión a una de las formas del dios. Tal vez una divinidad más antigua que él ( cuyo hermano era Tezcatlipoca, "espejo brillante", dios del invierno y no se sabe el porqué, también de la justicia) era sin duda Quetzalcoaltl, la serpiente emplumada, que los aztecas debieron de encontrar ya al conquistar México. Decíase que esta serpiente había tenido que retirarse ante el ataque de los aztecas, acabando por embarcarse para ir hacia los países del Este, al otro lado del Atlántico. Pero que un día volvería a tomar el desquite. Esta antigua creencia no dejó de ayudar mucho a Cortés, que al tener noticia de la tradición, la empleó y la explotó para sus alianzas con las tribus enemigas de Moctezuma cuando su prodigiosa conquista de México.

Tezcatlipoca( espejo humeante) era el dios del Sol; personificaba el sol del verano, que madura las cosechas, pero que trae también la sequedad y la esterilidad. Como dios de la tarde, era asimilado a la Luna. Recibía diversos nombres, según las fiestas en que era invocado , algunas de las cuales le estaban consagradas en su calidad de dios de la música y de la danza. Era invisible e impalpable, apareciendo, a veces, a los hombres, bajo la forma de una sombra fugitiva, de un monstruo espantoso o de un jaguar. Según una leyenda, Tezcatlipoca erraba por las noches bajo la forma de un gigante, envuelto en un velo ceniciento y llevando su cabeza en la mano. Cuando los temerosos le veían morían, pero el hombre bravo le agarraba y le decía que no le soltaría hasta por la mañana. El gigante suplicaba que le soltase y maldecía. Si el hombre conseguía retener al monstruo hasta el alba, éste entonces cambiaba de humor, le ofrecía riquezas y poderes invencibles con tal de que le dejase partir antes del amanecer. El hombre victorioso recibía entonces del vencido cuatro espinas como prenda de su victoria. Luego el hombre valiente le arrancaba el corazón y se lo llevaba a su casa. Pero al desdoblar la tela en que lo había metido no encontraba sino plumas blancas o una espina, o ceniza, o harapos. Los aztecas le temían más que a todo otro dios y le ofrecían también sacrificios sangrientos. Cada año, el más hermoso de entre los jóvenes cautivos era escogido para personificarle. Le enseñaban a cantar, a tocar la flauta, a llevar flores y a fumar. Le vestían suntuosamente y ponían ocho pajes a su servicio. Durante todo el año le prodigaban toda clase de honores y placeres. Veinte días antes de la fecha dispuesta para el sacrificio le daban como mujeres a cuatro jóvenes, que personificaban a cuatro diosas. Luego empezaban una serie de fiestas y danzas. Llegado el día fatal, el joven dios era conducido con gran pompa fuera de la ciudad y sacrificado en la última plataforma del templo. De un solo golpe con un cuchillo de obsidiana, el sacerdote le abría el pecho y le sacaba el corazón palpitante, que ofrecía al Sol.

Tezcatlipoca era el gran enemigo de Quetzalcoatl, cuyo mito parece evocar una gran lucha étnica. Tezcatlipoca no pensaba sino en la destrucción de los de Tulla, es decir, de los tolteques, de los que Quetzalcoatl era el dios más importante antes de llegar a ser, luego de la caída de los tolteques, una de las principales divinidades aztecas.

Un día los de Tula vieron entrar en la ciudad tres brujos, uno de los cuales no era otro que Tezcatlipoca bajo la apariencia de un hermoso joven. Este consiguió seducir a la sobrina de Quetzalcoatl, hija del rey Uemac, lo que le permitió extender el Tula el gusto a la desobediencia a las leyes y el vicio. En una gran fiesta bailó y entonó un cántico mágico. Pronto fue imitado por un gran número de tolteques, a los que condujo a un puente, que hundiéndose bajo su peso, hizo caer a la mayor parte al río, donde fueron convertidos en piedras. Poco después se mostró a los tolteques haciendo bailar mágicamente en su mano a un muñeco. Maravillados se amontonaron de tal modo para ver mejor el espectáculo prodigioso, que muchos murieron asfixiados. Entonces les dijo que debían matarle por los males que había ocasionado. Le mataron, en efecto, mas al punto su cuerpo empezó a exhalar tal olor, que muchísimos de los tolteques morían. En fin, tras muchas pérdidas, consiguieron sacarle fuera de la ciudad cuando ya casi la había arruinado.

Tezcatlipoca era representado con cabeza de oso y ojos muy brillantes. Llevaba en la cara rayas amarillas y negras. Su cuerpo era negro también y sus tobillos estaban llenos de campanillas. provocaba discordias y la guerra. Pero también era dispensador de riquezas. Los aztecas le atribuían el poder de destruir el Mundo si le placía. Como la mayor parte de los otros dioses, resucitó y volvió del cielo a la tierra.

Quetzalcoatl ( serpiente - pájaro), dios del viento, amo de la vida, creador y civilizador, patrón de todas las artes e inventor de la metalurgia, era en un principio una divinidad del Chilollán; pero expulsado por las maquinaciones de Tezcatlipoca, resolvió irse a Tlapallán, tras la ruina de Tulla. Quemó sus casas, hechas de plata y de conchas, enterró sus tesoros y se lanzó por el mar del Este, precedido de sus servidores, transformados en pájaros de vivo plumaje, tras prometer a su pueblo volver. Desde entonces, centinelas colocados en la costa acechaban la llegada del dios.

Quetzalcoatl era representado como un viejo de larga y blanca barba y vestido con un traje muy amplio. La cara y el cuerpo pintado de negro. En la cara una careta de hocico puntiagudo de color rojo.

Al estar preparando este trabajo llegó a mis manos un artículo periodístico publicado en el periódico Reforma en su suplemento dominical " El Ángel".

" Quetzalcoatl ocupa un lugar único en la historia y la imaginería mexicanas. Su figura múltiple recorre todas las épocas y en cada una brilla con luz propia. Su primera aparición es imborrable: nace con la actual era del mundo y es uno de sus creadores. Un mito hecho de mitos.

Según las cosmogonías más antiguas, Quetzalcoatl nació cuando no había luz ni movimiento ni vida en el mundo, e instauró un orden fundamental en el cosmos. Separó el cielo de la tierra, y él mismo se convirtió en uno de los árboles que sostenían la bóveda celeste. En la tradición maya es el Primer Padre, el ordenador del cosmos y el dios del maíz, la deidad que creó el alimento de los seres humanos y produjo la vida civilizada. Varios textos y pinturas describen su maravilloso viaje a la Primera Verdadera Montaña, el lugar donde se guardaban los alimentos fundamentales. Cuentan cómo Quetzalcoatl, armado de un hacha con forma de relámpago, golpeó la montaña de los mantenimientos y de la abertura que hizo brotó el maíz y los bienes que desde entonces alimentan a los seres humanos.

En los testimonios mayas que narran la saga de Quetzalcoatl, los principales acontecimientos de su vida están vinculados con el ciclo vegetal de la planta del maíz. Siguiendo la práctica de los campesinos cuando inician la siembra y remueven la tierra para depositar en ella la simiente. Quetzalcoatl fue primero sembrado en la tierra; es la primera semilla que se introdujo en el seno de la tierra. Pero como los dioses creadores no advirtieron a los señores del inframundo de esta intromisión en sus dominios, no acordaron con ellos los sacrificios que habrían de recibir a cambio de procrear la vida en su interior, éstos retuvieron la semilla y se negaron a que fructificara en la superficie terrestre. El Popol Vuh, libro sagrado de los mayas, narra que al observar esa resistencia los dioses celestes enviaron al inframundo a dos héroes dotados de poderes sobrenaturales, los Gemelos Divinos. Los gemelos descendieron al interior de la tierra, enfrentaron a los temibles señores del Xibalbá, los vencieron e hicieron retornar al dios del maíz a la superficie terrestre. El episodio más dramático del mito es el renacimiento glorioso del dios del maíz, quien brota del interior de la tierra llevando con él las mazorcas preciosas, con cuya masa los dioses modelaron a las mujeres y a los hombres de la nueva era del mundo. Como se observa, en su versión más antigua, el mito de Quetzalcoatl es una cosmogonía agrícola, un canto a los poderes reproductores del cielo y de la tierra, y una apología de la agricultura como sustento de la vida civilizada.

En la tradición del área del Golfo de México, Quetzalcoatl asume otra apariencia: es Ehécatl, el dios del viento, la potencia que barre los cuatro rumbos del cosmos para que por ellos corran los aires que provocan la precipitación de la lluvia. Su aparición ordena el cosmos, el espacio terrestre y el tiempo. Sus templos eran redondos y por ellos viajaban los diferentes vientos. En Cholula, sus seguidores edificaron un templo altísimo y la fiesta que lo conmemoraba reunía peregrinos de las regiones más apartadas de Mesoamérica.

En los códices y relatos mixtecos, Quetzalcoatl aparece bajo la advocación de Ehécatl, el soplo vital que le infundió movimiento al cosmos. Su calidad divina se manifiesta al nacer; pues brota de un pedernal y una de sus primeras tareas es separar el cielo y las aguas de la tierra. Su aparición se asocia con el surgimiento de la tierra mixteca, el nacimiento de los primeros linajes en la legendaria región de Apoala, el descubrimiento de las plantas útiles y del fuego, y la celebración de las ceremonias dedicadas a reverenciar a los dioses y los ancestros. Es un héroe cultural de naturaleza divina, un dispensador de los bienes fundamentales y el ancestro tutelar del pueblo mixteco.

Varios siglos más tarde, cuando ya habían desaparecido los reinos de la época Clásica que contaban que la creación del cosmos había sido obra del dios del maíz, se fundó un estado poderoso en el norte de Mesoamérica, poblado por gente nómada y guerrera y por antiguos habitantes del Altiplano Central. Ese reino tuvo por capital Tula o Tollan, la celebrada ciudad gobernada por el rey y supremo sacerdote Quetzalcoatl. Los relatos toltecas le atribuyen a Quetzalcoatl la creación del legado cultural que fundó la vida civilizada en Mesoamérica: la invención de la agricultura, el calendario, la escritura, la astronomía, la astrología, la medicina y las artes y oficios útiles. Es decir, este mito legitima el asentamiento de los guerreros norteños en las tierras de los antiguos agricultores y transforma sus creaciones culturales en legado tolteca.

La celebración del dios y héroe cultural de Tula se confundió con la imagen de un personaje llamado Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcoatl, que quiere decir Uno caña ( su fecha de nacimiento), nuestro señor Quetzalcoatl. Su legendaria biografía señala que llevó el mismo nombre que el dios y sacerdote, hizo hazañas guerreras, gobernó Tula en su máximo esplendor, perdió el trono y por último, abandonó su reino, huyendo con una parte de sus fieles hacia el oriente.

La literatura más extensa sobre Topiltzin Quetzalcoatl se refiere a su gobierno en Tula y celebra la fundación de un reino que ejercía el poder sobre innumerables pueblos. Los textos narran que Tula era la metrópoli donde abundaban las riquezas y confluían los bienes de la civilización. En ese reino el poder político estaba unido al religioso en la persona de Topiltzin Quetzalcoatl. A Tula acudían los señores de las provincias vecinas y ahí Topiltzin les asignaba su rango y les imponía las insignias del poder. En signo de acatamiento, los jefes de los distintos reinos le ofrendaban tributos muy ricos y regalos suntuosos.

Repentinamente, este reino feliz fue abatido por los poderes malignos del dios Tezcatlipoca, quien hizo que Quetzalcoatl huyera hacia oriente. Unos textos dicen que al llegar a un lugar de la costa del Golfo de México, Quetzalcoatl se incendió y más tarde renació convertido en Estrella Matutina o Señor del Alba. Otros cuentan que al salir de Tula inició una dilatada peregrinación por las regiones de Puebla, Oaxaca, Tabasco, Chiapas y Yucatán, y se internó en las tierras de Guatemala, El Salvador y Nicaragua. En cada uno de esos lugares dejó una huella inolvidable de su presencia.

Múltiples testimonios registran la penetración en el sur del País de grupos de ascendencia tolteca, junto con el arribo de un personaje que reproduce los rasgos del legendario rey, supremo sacerdote y héroe cultural de Tula. En muchas ciudades su emblema, la Serpiente Emplumada, adorna los monumentos más significativos. En Chichén Itzá es el emblema que identifica a los personajes que encabezan acciones bélicas. En Cacaxtla, la Serpiente Emplumada identifica a los dirigentes de esa ciudad. En Xochimilco, la Serpiente Emplumada ondula en el monumento que se levanta en la plaza central. Asimismo, diversos textos yucatecos, quichés y cakchiqueles dan cuenta de invasiones procedentes del Altiplano Central dirigidas por personajes que ostentan el nombre de Kukulkán, Gucumatz o Nacxit, que son otras tantas apelaciones del legendario Topiltzin Quetzalcoatl. Como se advierte, el mito de la Tula maravillosa y del legendario Quetzalcoatl legitiman la expansión de un pueblo conquistador, que desde el siglo IX al XII impuso su dominio en Tula y en la Península de Yucatán, donde grupos toltecas y mayas fundaron Chichén Itzá, la metrópoli sureña.

Cuando Hernán Cortés llegó a las playas de Veracruz, buena parte de las diversas imágenes que a lo largo del tiempo se habían reunido en Tenochtitlán, la ciudad edificada en medio de la laguna, que era entonces una metrópoli cosmopolita y un centro receptor de múltiples tradiciones. En el panteón mexica, Ehécatl -el dios creador de los códices mixtecos- tenía un alto lugar, aunque crecientemente disputado por Tezcatlipoca y Huitzilopochtli, deidades nahuas. Su extraño templo redondo ocupaba un lugar privilegiado frente al Santa santorum de Tenochtitlán, el Templo Mayor.

En el centro ceremonial de Tenochtitlán, los mexicas habían construido un templo para albergar las efigies de los dioses conquistados, de tal manera que la variedad de deidades nahuas se imbricó con los dioses, símbolos y discursos teogónicos de otros pueblos y culturas. Así, a las propias relaciones de Quetzalcoatl con otros dioses del panteón nahua, se agregaron nuevas conexiones con deidades de panteones diferentes. El Quetzalcoatl mexica recibió los atributos y significados del Quetzalcoatl venerado en Cholula y particularmente la rica simbología de la Estrella Matutina y la Estrella Vespertina que estaba en uso en diferentes regiones, de modo que, Xólotl, Tlahuizcalpantecutli y otros avatares de Venus se sumaron al Quetzalcoatl de los aztecas.

En la cosmogonía nahua, Quetzalcoatl es uno de los dioses que intervienen en la creación del cosmos y del sol, y es asimismo el dios que desciende al inframundo, rescata los huesos de la antigua humanidad y forma con ellos a las mujeres y a los hombres del Quinto Sol. Como sus antecesores mayas y mixtecos, es el dios dispensador de la civilización, el reciclador del tiempo, el discernidor del movimiento de los astros y de los destinos humanos. El calendario y la Escritura, los dos saberes supremos que ordenaban los conocimientos fundamentales de Mesoamérica, eran actividades vinculadas al dios Quetzalcoatl y estaban a cargo de los dos más altos sacerdotes, quienes llevaban asimismo el título de Quetzalcoatl.

Al lado de las representaciones del dios, los testimonios mexicas destacan la imagen de Ce Ácatl Topiltzin Quetzalcoatl como el fundador del reino soñado. Del mismo modo que en la mitología mexica Tula es el arquetipo de la ciudad y el reino ideal, Topiltzin Quetzalcoatl es el paradigma del gobernante, el creador de las insignias, investiduras y símbolos reales, el primer rey de la legendaria Tula, el fundador del poder tolteca, antecesor del poder mexica.

La conquista española y la invasión de nuevos dioses y símbolos religiosos no segaron la vida de Quetzalcoatl. Por el contrario, la multiplicaron. Con las cenizas y los recuerdos de los antiguos dioses, los sobrevivientes indígenas compusieron un nuevo mito de Quetzalcoatl: el antiguo héroe cultural fue transformado en un mesías redentor. Varios testimonios relatan la historia de un Quetzalcoatl que había prometido regresar de su exilio, formar un ejército indígena dotado de armas invencibles, hacer la guerra a los invasores blancos y restaurar el antiguo reino de los señores naturales.

Por su parte, los frailes evangelizadores y los nacidos en México de ascendientes europeos, crearon el mito de un Quetzalcoatl cristiano. Fray Toribio de Benavente, el célebre Motolinía, inició esta transformación cuando aseveró que Quetzalcoatl era "hombre honesto y templado", y dijo que fue él quien "comenzó a hacer penitencias y ayuno y disciplina". Bartolomé de las Casas dio un paso más en esta conversión cuando afirmó que Quetzalcoatl, el dios de Cholula, era un hombre blanco, de ojos grandes, largo cabello negro y barba redonda. El dominico Diego Durán completó esta identificación en su Historia de las Indias, donde escribió que Quetzalcoalt había sido en realidad un mensajero de Cristo, puesto que había difundido los signos de la verdadera religión y había profetizado la llegada de los españoles.

La interpretación de Durán no admitía la idea de que los indios de la Nueva España pudieran haber sido olvidados por los señalados para propagar la palabra de Cristo. Según su interpretación, el apóstol de los indios había sido Topiltzin, " el cual aportó a esta tierra, y según la relación [ que] de él se da [...] también sabemos haber sido predicador de los indios". Así, por medio de esta transmutación, Quetzalcoatl adquirió los rasgos de un apóstol de Cristo, mientras que otros pensaron que Dios había utilizado ese engaño para atraer a los indios a la verdadera fe. Como lo ha mostrado Jacques Lafaye, la "idea que pronto tendió a imponerse fue que Quetzalcoatl era el apóstol Santo Tomás y que todas las analogías [ de las ] creencias del antiguo México con el cristianismo derivaban de una pretérita evangelización de América y de la degradación ulterior de la doctrina". Sobre estas bases se afirmó la idea de que Quetzalcoatl fue un dios blanco, procedente de un país remoto, cuyo mandato era difundir la civilización en las incultas tierras de América.

Desde entonces, Quetzalcoatl se convirtió en la presencia más ubicua y carismática de la mitología mexicana. Adquirió las cualidades de la metamorfosis, la resurrección y la multiplicación sin límites. Su figura, radiante o premonitoria, pudo atravesar simultáneamente diferentes tiempos o viajar por múltiples espacios. En los años críticos de indefensión o quebranto, asumió los rasgos del profeta: anunció regresos triunfales y la instauración de un nuevo reino. En las épocas de construcción y estabilidad se convirtió en símbolo de civilización y en emblema de una identidad ancestral.

Poco antes de que estallara el movimiento de independencia, fray Servando Teresa de Mier revivió la leyenda del apóstol y del héroe legendario. A su vez, muchos indígenas y mestizos entendieron que en esos años se cumplía un ciclo más de las revoluciones del tiempo y que esa anudación de los años anunciaba el regreso de Quetzalcoatl. A lo largo del siglo XIX su figura invadió los terrenos de la poesía, la música, el drama, la literatura y la pintura. En estas artes, como antes en el mito, adquirió otros perfiles y vivió nuevas reencarnaciones. Con el triunfo de la Revolución de 1910 y la eclosión de la pintura mural, Quetzalcoatl se convirtió en uno de los personajes predilectos de los muralistas. José Clemente Orozco y Diego Rivera plasmaron dos interpelaciones poderosas de Quetzalcoatl, y más tarde cada pintor construyó su propia versión de este personaje.

En la segunda década del siglo actual, Manuel Gamio, el fundador de la arqueología mexicana, exhumó en la ciudad sagrada de Teotihuacán el templo más antiguo que se conoce dedicado a la Serpiente emplumada. Nunca imaginó que con esa obra iniciaría otro interminable debate sobre esa entidad prodigiosa, y abriría la puerta a una sucesión de cambiantes interpretaciones. las encontradas y fantásticas elecubraciones que cada generación de arqueólogos produjo de esta figura, pronto fueron superadas por las fabricadas por historiadores, escritores, practicantes de ciencias ocultas, astrólogos, periodistas, antropólogos de las más variadas escuelas y aficionados a la historia y la arqueología.

En las últimas décadas, la literatura sobre Quetzalcóatl adquirió dimensiones inabarcables. Los psicólogos encontraron nuevas versiones del complejo de Edipo al analizar la personalidad incestuosa y esquizofrénica de Quetzalcóatl. En la iconografía popular, aun cuando la Virgen de Guadalupe y el Enmascarado de Plata mantienen el primer lugar en cuanto al número de veces que su imagen se reproduce, Quetzalcóatl se imbricó con las imágenes de los santos, vírgenes, profetas, héroes culturales, videntes y ancestros de toda laya.

Como ocurre con otros grandes mitos, el de Quetzalcóatl se ha vuelto un mito universal, imposible de reducir a una sola explicación, irrefrenable y polisémico. Cada nueva interpretación da pie a nuevas hipótesis y suscita otras réplicas que a su vez conducen a nuevas disquisiciones. Al reencarnar en cada época bajo nuevas apariencias y simbolismos, y al reproducirse con la máxima plasticidad, adquirió la libertad suprema: la de ser cada vez una personalidad distinta y mudable."

Entre los dioses de la agricultura, el más importante era Tlaloc ( pulpa de la tierra), dios de las montañas, de la lluvia y de los manantiales. Pertenecía originariamente a los otomíes, y era representado también pintado todo de negro, pero llevando una corona de plumas blancas empenachada de otra verde. Entre sus atributos estaba la careta de serpiente con dos cabezas. Habitaba en la cima de las montañas, y su casa, Tlalocán, estaba llena de alimentos. En ella habitaban las diosas de los cereales, muy particularmente del maíz. Tlaloc, antiguo dios de Teotihuacán, se caracterizaba por sus ojos inmensos y por sus largos dientes. Era el dios de la lluvia, de las aguas, del trueno, y de las nubes y por ello habitaba en la cima de las montañas.

Otro dios de la lluvia era Xipe, invocado con el título de el Bebedor Nocturno. Para que concediese la lluvia se le sacrificaban cautivos, que eran atados a postes y acribillados a flechazos. Su sangre, que caía en tierra, como la lluvia, debía de atraer a ésta. Tlaloc por su parte, tenía cuatro grandes artesas de las que sacaba cuatro diferentes clases de agua: una buena ( la útil al campo), la de la primera artesa. La de la segunda hacía nacer las telas de araña y provocaba las enfermedades de los cereales; la de la tercera se transformaba en granizo y la de la cuarta hacía morir todos los frutos. Era, pues, un dios bueno y malo a la vez. Y precisamente porque era temido, era venerado. Su culto era el más bárbaro y sanguinario de todos. Incontables niños de pecho le eran sacrificados. Cuando eran sus fiestas los sacerdotes iban en busca de víctimas tiernas, compraban los bebés a sus madres y los echaban a un lago donde los dejaban que se ahogasen. Luego los cocían y se los comían. Si los niños lloraban, los espectadores se regocijaban, pues las lágrimas anunciaban según decían, la lluvia. De las veinte grandes fiestas, cinco eran dedicadas a Tlaloc y a su mujer, Chalchiutlicue (la que tiene una falda de piedras verdes), que simbolizaba el agua en movimiento, los torrentes y los ríos. Durante estas fiestas, los sacerdotes se zambullían en el lago e imitaban los movimientos y el croar de las ranas, con objeto de atraer ellos mismos a la lluvia. Era asociada también a Tlaloc su hermana Chicomecoatl ( Siete Serpientes), a la que representaban con espigas de maíz en las manos. Era diosa de la fertilidad. La serpiente, cuando no tenía plumas, correspondía siempre al agua y a la fertilidad agraria.

Otra diosa agraria adorada especialmente en Cuohnahuac ( hoy ciudad de Cuernavaca), era Xochiquetzal, esposa del dios del maíz, Centeotl. Presidía la aparición de las flores y las fiestas musicales. Aún hay que citar, entre los dioses del maíz y de la tierra, a Tlazolteotl, la Venus mexicana, por la posesión de la cual los Olímpicos mexicanos se hicieron una guerra terrible. Y lo curioso era que además de presidir el amor sexual, presidía también la confesión y la penitencia. Porque uno de los aspectos religiosos de los aztecas que más sorprendió a los conquistadores españoles, como ya he mencionado líneas arriba, fue la existencia en México de las mortificaciones en expiación por las faltas y la confesión. Esta confesión se hacía en un día determinado. El sacerdote con el que se practicaba absolvía al que se confesaba no solamente ante dios, sino ante la justicia humana. Pero esta absolución total no podía ser dada sino una vez. No solía ser solicitada, además, sino por los ancianos. En cuanto a mortificaciones, además de ayunos rigurosísimos, se extraían sangre de diversos órganos ( lengua, orejas, piernas) y se atravesaban las carnes con espinas de maguey. decíase que Tlazolteotl habíase casado con Tlaloc, el dios de la lluvia, pero luego le había dejado para irse con Tezcatlipoca, divinidad del invierno. La significancia de este mito es clara. Sobre la Venus mexicana hay la siguiente leyenda: Un cierto Jappán, queriendo llegar a ser el favorito de los dioses, abandonó a su familia y todos sus bienes, decidido a llevar, en el desierto, vida de eremita. Allí, sobre una roca muy alta permaneció día y noche entregado a la devoción. Los dioses, queriendo poner a prueba su virtud, ordenaron a un demonio Yaotl ( el enemigo), que le tentase y, de sucumbir, que le castigara. Yaotl hizo desfilar ante él a las criaturas más hermosas, invitándole a descender de su roca, pero todo fue en vano. La diosa Tlazolteotl, interesada en aquel juego, mostróse a Jappán, que ante su mucha hermosura quedó todo turbado. -"hermano Jappán, le dijo la diosa- maravillada de tu virtud y contristada a causa de tus sufrimientos, quiero reconfortarte. ¿ Cómo llegar hasta ti con objeto de poder hablarte más cómodamente ?" El eremita, no dándose cuenta de que era un lazo que le tendía, bajó de su roca y ayudó a la diosa a subir en ella. Y al hacerlo la virtud de Jappán cayó. Al punto acudió Yaotl, que pese a todas sus súplicas, le cortó la cabeza. Los dioses le cambiaron en escorpión y avergonzado corrió a esconderse bajo la piedra teatro de su derrota. Luego el demonio-verdugo fue a buscar a la mujer de Jappán, Tlahuitzin ( la inflamada), la trajo junto a la piedra donde estaba escondido su marido, le contó lo que había pasado y le cortó también la cabeza. De ella nació otra variedad de escorpión color de fuego. Uniéndose a su marido bajo la piedra, dieron nacimiento a escorpiones de diferentes colores. En cuanto a Yaotl, estimando los dioses que se había excedido le transformaron en saltamontes.

Uno de los últimos dioses citados en este apartado será, saltándome otros dioses que podrían parecer más importantes a los entendidos, a Xiuthtecuhtli, dios del fuego, representado como un viejo lleno de arrugas; Mictlán, el Plutón americano, rey de los muertos; a Ixliltón, el Asklepios azteca, y al Mercurio Mexicano, Yacatecuhtli, dios de los comerciantes.

Las concepciones de los aztecas, relativas al Universo reflejaban sus gustos trágicos y su inclinación a los sacrificios y prácticas sangrientas. La creación del Mundo había empezado por el sacrificio voluntario del dios Nanahutzin ( dios de la sífilis, como Amimitl lo era de la disentería), que se arrojó a una hoguera. Quetzalcóatl había sacrificado a su hijo, que tras ello tornóse en Sol. Cuatro edades o soles se habían sucedido, cada una de ellas terminaba por un cataclismo. Al final de la primera los hombres habían sido destruidos por los jaguares. la segunda, por el viento. La tercera acabó mediante una lluvia de fuego. la cuarta, en diluvio. Nuestra Era, colocada bajo el signo de Nahui Ollín ( Cuatro Movimientos), perecerá mediante temblores de tierra. Los primeros sacrificios los habían hecho los dioses para alimentar al Sol con sangre de corazón.

El mundo subterráneo comprendía nueve pisos; los cielos, trece, superpuestos. En fin, práctica esencial en la religión de los aztecas eran, como ya he indicado varias veces, los sacrificios humanos, costumbre que fue en aumento a medida que la civilización progresaba. Esto, la abundancia de dioses y su complicado ritual dio nacimiento a un cuerpo sacerdotal muy numeroso, a cuya cabeza estaban dos grandes sacerdotes, que llevaban el nombre de Quetzalcóatl. A sus órdenes se escalonaban una jerarquía complicada y una escuela encargada de la formación de novicios. Había, además, brujos y magos que, mediante remuneración, predecían el porvenir, curaban las enfermedades y hacían otros servicios análogos.

En fin, otra religión - mitología más, que prueba también en qué modo estas dos palabras son difícilmente separables, pues como se puede dar uno cuenta, no solamente hasta la aparición de las llamadas grandes religiones ( las debidas esencialmente a los místicos geniales), las creencias estaban constituidas por puros amontonamientos de mitos, sino que estas mismas doctrinas imaginadas por un hombre ( o por un cuerpo de ellos, como el judaísmo, obra de los levitas judíos) tuvieron como base y fundamento mitos, milagros y dogmas; es decir, toda suerte de fábulas y mentiras tejidas pronto en torno de sus figuras centrales. Las dos más personales de ellas, el budismo y el islamismo, la primera fue al punto prostituida por los discípulos y continuadores de su fundador. En cuanto a la segunda, ¿ no empieza acaso con una tremenda fábula: las famosas entrevistas de Mahoma en una cueva del monte Ira con el arcángel Gabriel, que por encargo de Dios ( Alá) le decía lo que tenía que enseñar a sus compatriotas ?.

Pero esto será tema de otra reflexión. . .

El descubrimiento de America

El descubrimiento de America El "Descubrimiento de América" o "Encuentro de dos Mundos" (como dio por llamarse a este suceso con motivo del quinto centenario de la hazaña lograda por el navegante genovés Cristóbal Colón al mando de las tres carabelas la Niña, la Pinta y la Santa María), es y ha sido uno de los acontecimientos más importantes de los últimos siglos porque cambió el rumbo de la historia.

A continuación, una breve reseña de los principales acontecimientos que antecedieron y sucedieron a este importante evento:

A fines del siglo XV, el mundo se hallaba circunscripto a solo tres continentes: Europa, Asia y África.

El estado de adelanto en que se hallaba la ciencia geográfica, la náutica, la cartografía, las construcciones navales y los descubrimientos marítimos en el último tercio del siglo XV, coincidió en España con la conquista de Granada, último reducto de la dominación árabe, y la consecución definitiva de la unidad territorial y política, realizada por los Reyes Católicos. Luego de ocho siglos de lucha, la Reconquista remataba su triunfo con la expulsión del último rey Moro. Creadas las condiciones de un Estado vigoroso y consolidada la Reconquista material y espiritual, pudo romperse el cerco en que Portugal había querido encerrar a Castilla, y España se lanzó a las grandes empresas marítimas de la ruta del Occidente. El supremo artífice de estos últimos acontecimientos fue el aún hoy misterioso personaje llamado Cristóbal Colón. Navegante experimentado, en uno de sus viajes, luego de un percance, llega de insólita manera a Portugal. Concibió ahí su proyecto de navegar hacia el occidente. Propuso al Rey de Portugal, Juan II que se lo patrocinara, pero los altos dignatarios de la corte de Lisboa juzgaron y rechazaron su idea por falta de interés.

Luego de casi un año y medio de espera, en 1491, vuelve a tocar las puertas de La Rábida, y el Fray Juan Pérez, envió una carta a la reina Isabel donde proponía que se prestase atención a Colón en sus propuestas.

Con la aceptación de los Reyes, el 17 de abril de 1492 se firmaron en el campamento de Granada las históricas Capitulaciones de Santa Fe, en donde se concedía a Colón, el Almirantazgo de la Mar, el virreinato y gobierno de las tierras que se descubrieran, la justicia en los pleitos que se suscitasen, la quinta parte de las mercancías y la décima de los metales que se extrajeran. Además se le reconocía como socio de la Corona y se le autorizaba a pagar los gastos de la expedición con la octava parte.

Colón se dispuso rápidamente a preparar el viaje de las tres naves que se le habían concedido. La ayuda de los hermanos Pinzón fue decisiva. Como el Almirante, asociado de la Corona carecía de fondos, Martín Alonso Pinzón, vecino de Palos, se los facilitó. A Martín Alonso le acompañaron sus dos hermanos: Vicente Yáñez, que honró su apellido como explorador más adelante, y Francisco Martín. Iban también con ellos Diego Martín Pinzón, el Viejo, con sus hijos Bartolomé Martín y Arias Martín. El prestigio de estos nombres hizo que se enrolasen numerosos marineros. En la expedición de los 6 Pinzones, figura también el cántabro Juan de la Cosa, uno de los descubridores más famosos, y el primero de los cartógrados de América, propietario y maestre de la Santa María.
De las tres embarcaciones, sólo la Santa María fue contratada. Las dos carabelas Pinta y Niña iban por embargo. La Santa María era nao y no carabela; la Niña, aunque del mismo tipo, tenía la vela redonda; la Pinta sólo conservó su aparejo latino hasta Canarias. Allí se cerró el ciclo histórico de la carabela, aunque subsistió el nombre para hacerse inmortal.

El 3 de agosto de 1492, partió la primera expedición con rumbo a las Islas Canarias, desde el puerto de Palos de Moguer. Navegaron en alta mar y se interpusieron a las tempestades y percances que pudieran dar luz en el camino.

En la noche del 11 al 12 de Octubre, Colón y el marinero Pedro Gutiérrez divisaron una luz; en la madrugada siguiente, desde la Pinta, otro marinero: Juan Rodríguez de Triana, conocido luego como Rodrigo de Triana lanzó el ansiado grito de ¡Tierra!, primer anuncio del portentoso hecho: América había sido descubierta.

Colón creyó arribar la India, porque nunca pensó que existía un continente interpuesto entre Europa y Asia. Luego de los descubrimientos, Colón regresó a España para volver con más preparación para explorar, denominar y poblar las tierras. Lo que se conoce como colonización.

El Día de la Raza se denomina al 12 de Octubre en conmemoración al descubrimiento de América. Significó una nueva era en la antigua, un gran paso para la humanidad y el nacimiento de una nueva raza, la mestiza, que fue la fusión de españoles e indios.

Recordamos siempre esta aventura lanzada por el enigmático Colón, de quien hasta hoy día, se tienen dudas de su origen, pero se tiene guardada históricamente su hazaña: la de completar la faz de la tierra y mostrar al mundo, lo que antes faltábale descubrir.